QUE SE QUEDE [Martínez de Pisón gana el Nacional de Narrativa]

V-MyPison

 EL PAÍS, 22 SEPT. Pasaba antes y me dicen que sigue ocurriendo. Todos sus amigos saben que si es de noche y Pisón anuncia que se va, no hay nada qué hacer, se va seguro en el siguiente segundo. Es implacable, tremendamente inflexible. Parece que tenga los minuteros parados a las tres en punto de la noche, porque esa es la hora en la que suele decir que se va y, en efecto, se va. Por eso siempre que le vemos, aunque haga sólo un segundo que haya llegado, ya estamos pidiéndole que se quede.

Habría sido un narrador aunque hubiera nacido en cualquier otro rincón. Porque es un narrador nato, lo que significa que lo habría sido aquí y en la Conchinchina, lugar que también ha visitado. ¿Y qué es exactamente un narrador nato? Alguien que tiene muy buena memoria y confía en que los demás no la tengan. Pisón trabaja con ella. Es buen lector de Baroja y Marsé, entre tantos otros. Y en los últimos libros, en sus piezas mayores (Enterrar a los muertos, Dientes de leche, El día de mañana y La buena reputación que ayer ganó el premio nacional) se ha decantado decididamente por un realismo galdosiano innegociable. Ya cuando en 2003 publicó El tiempo de las mujeres proclamó en diversas entrevistas que, después de tantos años, había descubierto que era un escritor realista y eso le encantaba. Y decía también que las suyas eran “novelas del nosotros, no del yo”. Para él, indagar en los demás también era hacerlo de algún modo en uno mismo: “Si sólo te interesa lo tuyo como escritor, estas confundido: no debes escribir sino irte al psicólogo”.

Con semejantes declaraciones de principios, sucede exactamente lo mismo que con sus minuteros parados a las tres en punto: ¡cualquiera se lo discute!

Desde hace un tiempo, hay historias que le importan más que otras, pues ha acotado ya un territorio que limita con la España de los años sesenta y setenta y con familias de clase media que, como ocurre en casi todas, han perdido a alguien: “Me gusta retratar esa clase social; Galdós fue el último escritor de la clase media; yo, a diferencia de él, tiendo a exculparles”.

Al pensar en el tema de las familias y en el de la monstruosidad de toda herencia, he recordado que Rilke decía que, por distracción y por errores heredados, nos perdemos casi enteramente las innumerables riquezas de aquí que nos han sido destinadas. Y creo que llevaba toda la razón. Nosotros sólo conocemos seres que han luchado desesperadamente por zafarse de los errores y malentendidos heredados y abrirse camino en el hondo fatalismo de tanto espanto del pasado. Dicho de otro modo, siempre ha habido herencias de mala sangre y equívocos en las cosas y los gestos familiares, y esas herencias y errores heredados hemos de saber que serán -si no lo han sido ya- nuestra ruina más completa. Sobre esto, con signos a veces de esperanza, trabaja Pisón.
Un escritor amigo. Con él siempre se confirma que las mejores amistades, las más duraderas, se basan en la admiración. Aunque sin duda, para que lo amistoso se contemple como un sentimiento sagrado, es necesario que haya esa admiración mutua que encierra en su área el respeto hacia el otro, por distinto que éste sea; un respeto fundamental para que todo circule entre iguales.

Quizás la palabra más exacta no sea pues admiración, sino tener en alta estima al otro. Porque si el otro no nos merece mucha consideración, no puede ser nuestro amigo. Se admira o respeta a alguien por lo que hace, por lo que es, por cómo se las arregla para andar por el mundo. Esa admiración, que en realidad es profundo respeto, vino a decirnos Montaigne, lo ennoblece al amigo, lo realza ante nuestros ojos, lo eleva a una posición que nosotros –si, nosotros– entendemos que es superior a la nuestra.
Por dios, que se quede.

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en QUE SE QUEDE [Martínez de Pisón gana el Nacional de Narrativa]

LEJOS DE VERACRUZ Y TAN CERCA DE MÉXICO

Foto de Elisabeth Salas. Del libro Infinitamente serio.

Foto de Elisabeth Salas. Del libro «Infinitamente serio».

LUIS PABLO BEAUREGARD. El País, sept 2015.  Enrique Vila-Matas caminaba por los jardines de Coyoacán, al sur de la Ciudad de México, una tarde de 1992. Se dirigía a la presentación de una antología de poesía estadounidense hecha por Eliot Weinberger, el traductor de Octavio Paz. En el evento, el Nobel mexicano recitó El descenso, un poema de William Carlos Williams que le quedó zumbando en la cabeza por mucho tiempo. “Al terminar su lectura, me pregunté si es que el poema era realmente muy bueno o era que Paz lo había leído excepcionalmente bien”, escribió Vila-Matas.

La huella que El descenso dejó en la memoria de Vila-Matas lo llevó a escribir Lejos de Veracruz (1995), una novela que comienza parafraseando la canción de Agustín Lara y que tiene al puerto del Golfo mexicano como escenario del inicio y cierre del libro. Vila-Matas escribe la historia de los hermanos Tenorio. El mayor de ellos, Antonio, es un exitoso escritor de libros de viajes que el autor nunca ha hecho. Máximo es un pintor atormentado y Enrique, el menor y narrador, es un joven manco que comete un absurdo crimen en una noche de borrachera en la ciudad veracruzana, a la que jura jamás regresar. Vila-Matas, sin embargo, ha dicho que siempre piensa en volver a esas playas lejanas.

Este lunes, después de haber sido notificado el haber ganado el premio de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2015, Vila-Matas dijo que la buena noticia obedecía a las buenas relaciones que tiene con la literatura latinoamericana desde hace más de 25 años. Uno de esos magos que ha ayudado a tender los puentes a este lado del Atlántico ha sido Sergio Pitol. El premio Cervantes escribió que Vila-Matas “fue reconocido como escritor de importancia en México antes que en su país”.

Pitol, su amigo desde 1972, fue un entusiasta desde su obra temprana. “Su rareza se acondicionaba fácilmente con nuestro entorno nacional”, escribe Pitol en El mago de Viena. Un círculo de prestigiosos lectores, entre ellos Augusto Monterroso, Álvaro Mutis, Alejandro Rossi y Bárbara Jacobs, comenzó a repetir su nombre a mediados de la década de los ochenta. Juan Villoro trabó amistad con él más o menos por esas épocas, cuando todavía era “un escritor marginal en España”. Las críticas de Álvaro Enrigue en Vuelta y El Nacional, y de Christopher Domínguez Michael en Reforma fueron ampliando el círculo.

Álvaro Enrigue recuerda haber conseguido una edición de Historia abreviada de la literatura portátil. Se lo regaló un librero que trabajaba en una editorial independiente que por ese entonces, principios de los años 90, importaba a México libros de Anagrama, que eran objetos difíciles de conseguir y, por lo tanto, muy preciados. «Lo leí inmediatamente y me volvió loco. Todavía tengo esa copia, gastadísima porque la leyeron todos mis amigos», relata Enrigue, ganador del Herralde de novela en 2013 con Muerte súbita.  En 1992, Enrigue propuso reseñar Suicidios ejemplares en Vuelta, la revista de Octavio Paz. Fue su primera crítica en esa publicación.

Cuando Vila-Matas ganó el Rómulo Gallegos en 2001, Villoro y Pitol celebraron el triunfo de uno de los suyos. El autor de El viaje vertical ya era un habitual del panorama de las letras mexicanas gracias a frecuentes visitas a Morelia, Veracruz, la Ciudad de México y Guadalajara, la ciudad donde recogerá el premio el próximo 28 de noviembre, en la inauguración de la Feria del Libro.

En El mago de Viena, Pitol describe una delirante crónica de un viaje que pudo haber sido firmada por Antonio Tenorio, el autor de paseos inventados en Lejos de Veracruz. Pitol, en ese entonces agregado cultural en Moscú, narra un episodio que comenzó con una llamada telefónica de Vila-Matas. El escritor barcelonés lo invitó a unírsele en Asjabad, la capital de Turkmenistán, a donde acudía a un festival de cine en 1979. Los amigos se encontraron en la ciudad y acudieron a cenar a un restaurante. Un malentendido entre los traductores de los escritores con los comensales del lugar convirtió a Vila-Matas en una leyenda local. En pocos días, el autor español se convirtió en una figura que aparecía en las portadas de los periódicos locales y que vestía con prendas hechas con pelo de camello. Ambos recuerdan la anécdota como un espejismo, pero sirvió a Pitol para usar “a su secreto hermano gemelo” como personaje.

Vila-Matas, ahora un escritor consagrado en todo el mundo, será editado próximamente en México por Almadía, el sello independiente que publicará Marienbad eléctrico. La editoral es la misma casa que alberga a otros alquimistas como Pitol y Villoro.

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en LEJOS DE VERACRUZ Y TAN CERCA DE MÉXICO

ESCRIBE Y NO HAGAS NADA MÁS. [Pedro M. Domene]

angel jové -VS-Limbus

angel jové -VS-Limbus

 Pedro M. Domene. Este año la sombra de Enrique Vila-Matas se extenderá por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Su nombre se suma a la extensa lista de escritores que ya han ganado el prestigioso Premio FIL en Lenguas Romances. El premio reconoce la obra de escritores con “un aporte significativo a la literatura de nuestros días”; sin duda, la de Vila-Matas encaja en esa ambigua premisa, ya que escribe en la necesidad de encontrar escrituras que nos interroguen desde la estricta contemporaneidad, y no se limiten a reproducir modelos obsoletos ya hace cien años. Autor de una vasta obra, quien haya seguido al narrador barcelonés, pese a títulos ubicados en el género novela, Vila-Matas posiblemente nunca haya escrito una “novela pura”, lo suyo ha sido siempre mezclar los géneros y diluir las fronteras, o huir de lo convencional.
En 1973 acabó su primera novela breve, Mujer en el espejo contemplando el paisaje, mientras hacía el servicio militar, después publicaría La asesina ilustrada, en 1977. Historia abreviada de la literatura portátil (1985) traspasó fronteras para ser reconocido en numerosos países sobre todo latinoamericanos con cuyos autores siempre se ha sentido cercano. Amigo entrañable de Sergio Pitol, su maestro indiscutible, decisivo en su vocación literaria cuando se conocieron, el mejicano le dijo, “escribe y no hagas nada más”, consejo que ha cumplido en los últimos treinta y dos años. Nadie debe perderse, Una casa para siempre (1988), Suicidios ejemplares (1991), Lejos de Veracruz (1995), Bartleby y compañía (2001), El mal de Montano (2003), Doctor Pasavento (2005), Dublinesca (2010), o Kassel no invita a la lógica (2014), cuyos textos cautivan por su inteligencia crítica, por su humor y sutil ironía.

Cuadernos del Sur, 3 de octubre 2015.

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en ESCRIBE Y NO HAGAS NADA MÁS. [Pedro M. Domene]

RECEPCIÓN CRÍTICA EN USA y UK a THE ILLOGIC OF KASSEL

anselm kiefer 2 The Illogic of Kassel and A Brief History of Portable Literature [bibliography]
Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en RECEPCIÓN CRÍTICA EN USA y UK a THE ILLOGIC OF KASSEL

UNA EXCEPCIÓN (Vila-Matas, según Antonio Ortuño)

mexico

ANTONIO ORTUÑO [El Informador, México] Es costumbre que se exalte a un autor en términos de excepcionalidad. No se repara en que excepcional no es sinónimo de grandeza ni de habilidad, sino palabra que describe una condición: la de singular e infrecuente. Lo que no es norma sino, justo, excepción. Hay carretadas de autores que encabezan tendencias robustas en la literatura y cuentan con decenas de exégetas y discípulos; hay otros con poder y una corte de aduladores; y algunos más que, como sucede en la mayor parte de las profesiones y empeños humanos, pasan más o menos de noche: ni unos ni otros, ni mucho menos los últimos, son excepcionales.

Me atrevo, pues, a decir que el premio FIL de este año, el narrador español Enrique Vila-Matas, sí es excepcional y por varios motivos. El primero, y quizá más importante, por haber escrito a contracorriente de las tendencias hegemónicas en la narrativa de su país y su lengua. El segundo, en el que quiero extenderme, por ser uno de los pocos escritores españoles de su generación (o de casi cualquier otra) que ha establecido un intenso diálogo con las literaturas y plumas latinoamericanas desde una postura despojada de arrogancia. No es un secreto que entre los escritores peninsulares (al menos, entre un porcentaje sustancial de ellos) existe un cierto desdén por las letras de este lado del mar. Los ingenios del Siglo de Oro y sus sucesores se las arreglaron para ningunear o hacerse los desentendidos ante talentos del tamaño de Ruiz de Alarcón (a quien le fue como en feria) o Sor Juana. Unamuno se permitió insultar a Rubén Darío (“Se le ven las plumas debajo del sombrero”, dijo de él, a lo que el nicaragüense respondió: “Con una de esas plumas escribo”). Hasta que la marejada del Boom y lo que trajo aparejado arrasó con la industria editorial ibérica en los años sesenta del siglo pasado, no era infrecuente que los manuales y cátedras de literatura en español no fueran sino compilados y estudios de literatura solamente española.

Aún en la actualidad es hábito que los escritores españoles volteen antes al resto de Europa (y, crecientemente, a Estados Unidos) antes que a América Latina. Reconocen, muchos a regañadientes, a Borges, García Márquez, Cortázar, Vargas Llosa, Rulfo y algunos más (ilustres difuntos casi todos), pero no suelen exaltarlos y hasta llegan a darles de batazos con algo que debemos reconocer como saña (alguien tan cosmopolita como el madrileño Javier Marías, por ejemplo, le tunde a Borges con una enjundia que permite conjeturar algo más que una simple postura crítica). En ese escenario (si bien no absoluto, porque también hay ejemplos de lo contrario, sí mayoritario) Vila-Matas ha sido una excepción cósmica: lector, estudioso y promotor de Sergio Pitol, amigo de Bolaño y Villoro, buen conocedor de las tradiciones literarias latinoamericanas y visitante frecuente de nuestras ferias, festivales, librerías, museos y galerías, el barcelonés se ha distinguido en eso del común de sus paisanos. Y su prosa y su imaginario narrativo dan buen testimonio de ello.

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en UNA EXCEPCIÓN (Vila-Matas, según Antonio Ortuño)

ME ACUERDO DE INTERNET (Café Perec)

Detalle de la librería de V-M en la Travesera de Dalt.

Detalle de la librería de V-M en la Travesera de Dalt.

 «Si un día me propusiera abordar mis recuerdos, empezaría así: “Me acuerdo de Internet”. Y es que han pasado sólo quince años desde que el ordenador cambió mis hábitos, pero la sensación es que ha transcurrido una eternidad.

 

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en ME ACUERDO DE INTERNET (Café Perec)

VILA-MATAS ELÉCTRICO (por Edmundo Paz Soldán)

la guirlande d'alphavilles ou la rue rimbaud electrifié

la guirlande d’alphavilles ou la rue rimbaud electrifié

Mientras leía Marienbad eléctrico (Almadía, 2015), el último libro de Enrique Vila-Matas, hojeé la solapa y me sorprendió descubrir que la biografía terminara así: «Recientemente obtuvo el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2015». Tan rápido se mueve el mundo, pensé, lo premiaron ayer y ya suena a algo muy canónico, algo que quizás Vila-Matas había ganado hacía mucho tiempo pero que solo hace unos días los jurados hicieron oficial. Tan rápido se mueve el mundo, pensé, que ni siquiera he esperado a que se publique el libro para leerlo. Me emocioné con la idea de estar leyendo un libro que no existía. También me dije que si pensaba en estas cosas era por culpa del autor de este «paseo en prosa».

            Marienbad eléctrico es una ¿novela? ¿serie de crónicas? ¿»semi-ficción»? de las relaciones de amistad y admiración mutua de Vila-Matas con la artista francesa Dominique Gonzalez-Foerster, y de la forma algo mágica en que ambos se inspiran. El libro se lee muy bien junto a su anterior novela, Kassel no invita a la lógica (2014): una excursión al arte contemporáneo de vanguardia, con guiños a los sospechosos de siempre (Rimbaud, Beckett, Walser, Duchamp, Sebald, Perec, Bolaño). En su aparente modestia y levedad, Marienbad es tan potente como el manifiesto de David Shields sobre la necesidad de abandonar los viejos paradigmas de la escritura narrativa -el sueño de la verisimilitud decimonónica– para repensar la novela desde las posibilidades abiertas por la vanguardia artística, con la diferencia, por supuesto, de que esto lo ha venido pensando Vila-Matas desde hace mucho. Con Marienbad, no solo defiende una nueva forma de escribir «novelas» sino que presenta un excelente ejemplo de esa nueva forma.

Vila-Matas explora, al igual que en Kassel, las conexiones que permiten pensar en la literatura como una instalación, y en el escritor como un instalador, alguien que resignifica la cotidianeidad y la convierte en una obra artística. La literatura es aquí un capítulo central del arte contemporáneo; desde esa perspectiva, la novela se convierte en un espacio de amplias posibilidades, un territorio de libertad narrativa: «cuando termino una novela, me gusta que me pregunten si estoy seguro que se trata de una novela… Me gusta que se perciba que, por espurio que pareciera, no he descartado nada que tuviera posibilidades de acabar en la novela, lo que ha terminado por crear la impresión de que podría no haber hecho una novela». Se trata de intentar hacer lo que todavía no se ha hecho (el espíritu de una época igual nunca deja de estar presente: lo que hace Vila-Matas lo están haciendo, a su manera, Ben Lerner, Sheila Hetl, Mario Bellatin). Eso no significa que lo que se ha hecho deje de hacerse (Dickens y Tolstoi están muy presentes hoy); solo que algunas de las exploraciones narrativas más interesantes del presente -entre ellas la de Vila-Matas– parten de un deseo de cuestionar viejos paradigmas de escritura, de no darlos por sentado, de no asumir que las formas clásicas de escribir ficción nos seguirán sirviendo a lo largo de este siglo.

Deténgase en las fotos sebaldianas de este libro. Disfrute de la maquinaria de citas y apropiaciones de cada página. Desmenuce las imágenes evocativas de cada sección («la calle Rimbaud»). Piense a dónde lleva cada una de esas digresiones que se convierten en mini-ensayos; yo me quedo con la dedicada a El último año en Marienbad, «la película más incomprensible de la historia», con un guión de Robbe-Grillet inspirado por una novela de Bioy Casares (La invención de Morel), punto de partida para concluir que, cuando se trata de arte, lo fundamental es abandonar ideas hechas y «modos cartesianos» de entenderlo, pues «todas las artes, sin excluir las visuales, nacen y terminan en una zona invisible».

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en VILA-MATAS ELÉCTRICO (por Edmundo Paz Soldán)

CELEBRACIÓN DE VILA-MATAS [Álvaro Enrigue, El Universal, 12 sept 2015]

premio de la Fil

La incomodidad que produce el esfuerzo por cercar a Enrique Vila-Matas desde la crítica viene de una decisión estilística que tomó desde el principio de su carrera como escritor, en caso de que sean los autores los que toman las decisiones estilísticas y no el estilo el que ocupa a un autor —cada vez estoy más convencido de que el estilo es involuntario y por tanto irremediable. Vila-Matas siempre aparece un poco desenfocado en la foto con que los lectores tratamos de apresarlo —un paso atrás del sitio en que la definición crítica es alta—, porque escribe ficción desde un espacio que suelen ocupar, más bien, los ensayistas y los poetas: un yo literario visible.

No es un escritor fantasma que se difumine detrás de lo que cuenta, sino un autor espectacular. Pertenece a la estirpe de Montaigne o de Quevedo —una estirpe rara entre los autores de ficción. Lo que se escenifica en un libro de Vila-Matas no es una trama o una serie de ideas o una batalla contra el lenguaje, sino a Vila-Matas tramando, pensando o escribiendo bajo el avatar de un narrador.

El truco maestro del autor estriba en haber deslizado la ficción hacia un sitio en el que, sin renunciar a contar, no demanda del lector que suspenda la credulidad, porque la atracción de su lectura no viene de la historia que cuenta, sino del reencuentro con el autor espectacular. Es por eso que su obra puede ser leída como un continuo en el que se van revolviendo historias y géneros: sus libros de artículos fluyen hacia sus novelas que fluyen hacia sus ensayos que fluyen hacia los cuentos.

Cuando un lector está leyendo a Vila-Matas siempre está frente a dos libros: el que tiene en las manos y el que Vila-Matas leyó mientras estaba escribiendo. En ese sentido, es borgesiano: el autor que se juega su biblioteca mientras escribe. Y el libro anterior no funciona como una fuente, sino como un talismán. Vila-Matas no ensaya sobre sus lecturas ni siquiera cuando pretende estarlo haciendo: las lleva en la bolsa y las toca, le permiten llegar a la siguiente página. El libro anterior no funciona, entonces, como una influencia —un objeto literario exterior al que se canibaliza— sino como un adjetivo: arroja cierta luz, un sabor, sobre el sustantivo que es la historia de un personaje.

El ganador del premio FIL de este año es el último heredero de la tradición de la literatura del absurdo, decantado hacia una ancestría que frente a la irracionalidad de lo real, prefiere reírse —Kafka, Perec— que cortarse las venas —Camus, Bernhard—. Opera amalgamando dos estrategias a menudo escindidas: medita desde una desolación moral casi germánica en el cause de una narrativa siempre hilarante. La ironía como premio de consolación, un mundo en que lo humano se expresa en la ternura de lo ridículo.

Vila-Matas es el autor que mejor entendió, en su generación, el sentido de la bonanza que significaron los primeros años comunitarios para España. Supo lo que tal vez se le ha escapado a tres generaciones de políticos: que la integración a la Comunidad Europea no era un cambio de estatus, sino una propuesta de mestizaje, un gesto final de adaptación al medio que permitía salvar a un conglomerado de culturas que dejarían de ser significativas si no se confederaraban.

Rubén Darío descubrió para los hispanoparlantes que, en tiempos de globalización intensa, traducir idiosincráticamente y de preferencia mal, es el primer paso para construir una escritura significativa y una cultura resistente; la fulminante riqueza de la literatura en español del siglo XX no se explica sin su glotonería cultural y su desvergonzada liberalidad para saquearla. Cuando escribe, Vila-Matas lee la tradición europea como hacía Darío: como un botín con el que hay que salir corriendo y no como una meta a la que hay que llegar. Esto podría explicar también por qué Vila-Matas hizo el viaje de Darío, pero al revés: se consagró primero del lado americano de la lengua.

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en CELEBRACIÓN DE VILA-MATAS [Álvaro Enrigue, El Universal, 12 sept 2015]

«The Triumphant Humiliation of Vila-Matas» (Vértigo / Sebald WordPress)

Chus Martínez.

Chus Martínez.

The Triumphant Humiliation of Enrique Vila-Matas.

The Illogic of Kassel has all of the trappings of being an ephemeral, let’s-make-something-out-of-this-lousy-experience book. And yet, to my mind, it’s Vila-Matas’ best book to date for several important reasons. First, he has finally nailed his own character (sigue)

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en «The Triumphant Humiliation of Vila-Matas» (Vértigo / Sebald WordPress)

SALUDOS CORDIALES [Café Perec]

saludos cordiales

 Han descubierto las empresas que un liderazgo amable da un mejor resultado que el ordeno y mando del jefe de siempre, aquel que en los chistes de La Codorniz y en la vida real no te subía nunca el sueldo y, encima, ladraba. Parece que estudios sobre el funcionamiento del cerebro (realizados con resonancia magnética funcional), han detectado que

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en SALUDOS CORDIALES [Café Perec]

Un ‘odradek’ del Ampurdán

odkolek_1                   CAFÉ PEREC

Un ‘odradek’ del Ampurdán

El mío, mi objeto preferido, es un perfecto odradek que, a pesar de que no soy padre de familia, o precisamente por no serlo, me dio hace más de un año Jordi Llovet. Se había ya él fabricado el suyo y colocado en el lugar apropiado: junto a una barandilla, al pie de una escalera, en su casa del Ampurdán. Me mostró una foto y vi todo un odradek en una escalera rústica. ¿Quería uno igual? Me lo fabricaría, siempre que interesara realmente tenerlo, pues daba trabajo el proceso de armarlo. […]

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en Un ‘odradek’ del Ampurdán

DUBLINESCA EN SHANGHAI

Con Yu Bingxia, bolañesca, escritora, fundadora de la librería 2666 de Shanghai.

Con Yu Bingxia, bolañesca, escritora, fundadora de la librería 2666 de Shanghai.

 Se publica DUBLINESCA en chino (editorial Shangai 99)

Beta-logo

Time Out de Shanghai:

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en DUBLINESCA EN SHANGHAI

VILA-MATAS EN THE NEW YORK TIMES

índice

 

picture-111

 

Review: Enrique Vila-Matas Plots His Own Awakening in ‘The Illogic of Kassel’

VALERIE MILES. Imagine you’re a 60-something Spanish writer with several substantial international prizes under your belt. You’re prone to feeling anxiety and dread come nightfall, and famously decline invitations that keep you out late. But, one day, you receive an invitation to act as an installation piece at Documenta, the quinquennial(…)

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en VILA-MATAS EN THE NEW YORK TIMES

PREFACIO de Vila-Matas A ‘MIS DOS MUNDOS’, deSergio Chejfec (edición USA)

the road to york (Hockney)

 

 

 

 

 

 

 

Chejfec es alguien inteligente a quien no le cuadra bien la palabra novelista, porque él más bien crea artefactos, narraciones, libros, pensamiento narrado antes que novelas. Mis dos mundos, por ejemplo, es ante todo un libro que nos recuerda que hay novelas con historias, pero también novelas que no son tan ortodoxas –la de Chejfec se sitúa en este apartado-, aunque contienen también historias (…)

 

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en PREFACIO de Vila-Matas A ‘MIS DOS MUNDOS’, deSergio Chejfec (edición USA)

NÓRDICA PUBLICA ‘EL DÍA SEÑALADO’

Un Vila-Matas estrictamente narrativo. Ilustrado por Anuska Allepuz.

Un Vila-Matas estrictamente narrativo. Ilustrado por Anuska Allepuz.

Apenas parpadeó cuando le dijeron que tenía ya los billetes para viajar a México D.F. el día uno de febrero. Volvió a decirse que no estaba dispuesta a que le amargaran la vida supersticiones y viejos augurios, pero en cambio le preocupó algo que leyó sobre el aire de la capital mexicana: “México D.F. es muy fumadora y tiene los pulmones podridos, la tos asmática, la respiración entrecortada, los ojos enrojecidos. Las montañas y valles que rodean el valle en el que está la ciudad impiden la renovación normal del oxígeno. La altura tampoco ayuda demasiado.” (+)

Publicado en Recuperación de textos | Comentarios desactivados en NÓRDICA PUBLICA ‘EL DÍA SEÑALADO’

(Volver a) VOLVER A BUÑUEL

LuisBunuel-e1364771025829

En un cuento de Maupassant hay una frase que a Ford Madox Ford y a Joseph Conrad les encantaba: “Era un caballero con patillas rojas que siempre pasaba el primero por una puerta”. Ford decía: “Ese caballero está tan bien conseguido que no necesitamos saber nada más de él para comprender cómo actúa  (+)

Publicado en Recuperación de textos | Comentarios desactivados en (Volver a) VOLVER A BUÑUEL

UBICADO PLACENTERAMENTE EN ALTA MAR

La pregunta de Florencia.

La pregunta de Florencia.

ELISA RODRIGUEZ COURT (La Vanguardia, 20 marzo 2015). La reciente reedición de Bartleby y compañía, de Enrique Vila-Matas, se cierra con un inquietante y bello texto del escritor. La pregunta de Florencia es el título del epílogo.(SIGUE LEYENDO)

Publicado en Firmas, Voces de la familia | Comentarios desactivados en UBICADO PLACENTERAMENTE EN ALTA MAR

15 ANIVERSARIO DE BARTLEBY Y COMPAÑÍA.

b-y-compañía1.

“He trabajado bien, puedo estar contento de lo hecho. Anochece. Ensueños del crepúsculo. Mi mujer y mis hijos están en la habitación contigua, llenos de vida. Tengo salud y dinero suficiente. ¡Dios mío, qué infeliz soy!  ¿Pero qué estoy diciendo? No soy infeliz,  no tengo mujer, no tengo hijos, ni habitación contigua, no tengo dinero suficiente, no anochece” (De Bartleby y compañía)

________________________________________________

“La fórmula I PREFER NOT TO excluye toda alternativa, sepulta todo aquello que pretende conservar al mismo tiempo que descarta cualquier otra cosa; implica que Bartleby deja de copiar, es decir, de reproducir palabras; inaugura una zona de indeterminación en la cual las palabras ya no se distinguen; abre un vacío en el lenguaje. Pero, al mismo tiempo, desactiva aquellos actos de habla mediante los cuales un jefe puede dar órdenes, un amigo bienintencionado puede hacer preguntas o un hombre de fe puede prometer […] Bartleby ha inventado una nueva lógica, la lógica de la preferencia, que se basta para minar los presupuestos del lenguaje. Tal y como lo ha subrayado Mathieu Lindon, la fórmula “desconecta” las palabras de las cosas, pero también lo actos de las palabras: priva al lenguaje de toda referencia (…), funciona como una expresión auténticamente agramatical” (Gilles Deleuze).

                         LA ESTELA DE ‘BARTLEBY Y COMPAÑÍA

02-thesubstance

«En esa magnífica novela que es Bartleby y compañía, Enrique Vila-Matas escribe que la literatura por venir, aquella capaz de vencer el mal de Bartleby, solo puede surgir de «una tendencia que se pregunta qué es la literatura y dónde está, y que merodea alrededor de la imposibilidad de la misma». Y este es el gran objetivo de todo el arte moderno, crear obras autoconscientes, capaces de interrogarse a sí mismas» (Miguel Faus, Jot Down)

 En el 15 aniversario de su publicación, edición en Seix Barral con epílogo (La pregunta de Florencia) de Enrique Vila-Matas.
La edición coincide con nuevos ensayos sobre la escritura del No. Así, Aaron Hyllyer ha publicado un libro extraordinario, The Disappearance of Literature: Blanchot, Agamben, and the Writers of the No (Bloomsbury ed), reseñado recientemente por Andrew Gallix en TLS.

Aaron Hillyer:
The Disappearance of Literature: Blanchot, Agamben, and the Writers of the No. Bloomsbury ed.

Andrew Gallix.
La influencia de la ansiedad

THE END (reseña de Gallix en TLS del libro de Hillyer)

 «El 8 de julio de 1999, el autor de ese único libro empieza a indagar en su diario íntimo sobre los escritores de todas las latitudes que han dejado de escribir, asociándolos en un ideal club de la «literatura del No», una bandada de Bartlebys acomunados por la pulsión del No, por la vocación por el silencio».  (Antonio Tabucchi)

RETRATO DE UN BROMISTA MELANCÓLICO (Suplemento Ñ, diario Clarin, Buenos Aires)

VILA-MATAS Y LOS ESCRITORES DEL NO (Caracas, 12 febrero 2015)

__________________________________________________________

Conversación en tres tiempos en la revista NÚMERO CERO.  Con Jordi Corominas acerca de la reedición de Bartleby y compañía.

elsPrimera entrega.

    Segunda entrega

                                                                  Tercera y última entrega

 documentation Studio Walter, 2013

documentation Studio Walter, 2013

LE CLUB DES BARTLEBYS

(Studio Walter, Berlín)

_________________________________________________________________________

Patrick Tillard: DE BARTLEBY AUX ÉCRIVAINS NÉGATIFS

(Le Quartanier editeurs)

nuvole

El buscador de bartlebys

Entrevista de Natalio Blanco para ESQUIRE

wals

Publicado en Recuperación de textos | Comentarios desactivados en 15 ANIVERSARIO DE BARTLEBY Y COMPAÑÍA.

OJERIZA AL CRITICADO

photography-by-saul-leiter-1319_660_917_s-660x288

El poeta chileno Enrique Lihn suponía que el odio que algunas personas manifestaban hacia él venía de haberlas visto durante treinta años sin haberlas saludado jamás. Lo explica Roberto Merino en Pista resbaladiza (Universidad Diego Portales), quien a renglón seguido observa que los políticos, en cambio, siempre saludan, porque saben que un ofendido es un voto menos. /// Recuerdo que, cuando fui miope —misteriosamente dejé de serlo—, algunos me reprochaban que pasara por su lado sin decirles nada, lo que terminó por llevarme al extremo de saludar a cuanta figura borrosa veía de lejos y me parecía familiar. Naturalmente, semejante exceso de celo me buscó la ruina y me llevó al ridículo, pues no paraba de saludar a desconocidos que me tomaban por chiflado. [sigue leyendo]

Publicado en Café Perec | Comentarios desactivados en OJERIZA AL CRITICADO

FELICIDAD (Una entrada del Diccionario Vila-Matas)

Nueva York, 2006 (foto de V-M)

Nueva York, 2006 (foto de V-M)

La felicidad no es literaria. A diferencia de la tristeza o la desgracia, sobre las que se han escrito miles de libros, la literatura de la felicidad es escasa, aunque algunos de sus pocos autores sean clásicos incontestables: Rabelais, Cervantes, Montaigne, Sterne, Stendhal, Stevenson… La tristeza nos parece más poética, más interesante; peor aún: más inteligente, más sabia (“estúpido y horrible ornamento”, se quejaba ya con razón el Señor de la Montaña en su ensayo “De la tristeza”, que es más bien contra ella). Seducido por el prestigio de la desdicha, Vila-Matas cultivó de joven el arte de la desesperación, como cuenta en París no se acaba nunca, hasta que una duda se introdujo en su pesimismo: “tal vez lo elegante era vivir en la alegría del presente, que es una forma de sentirnos inmortales. Nadie nos pide que vivamos la vida en rosa, pero tampoco la desesperación en negro. Como dice el proverbio chino, ningún hombre puede impedir que el pájaro oscuro de la tristeza vuele sobre su cabeza, pero lo que sí puede impedir es que anide en su cabellera… Ahora pienso que no es elegante sino de verdaderos cataplasmas estar en el mundo sin experimentar la alegría de vivir” (pp. 73-74). /// La obra de Vila-Matas es una de las pocas obras alegres de la literatura moderna. Se trata, sobra decirlo, de una alegría compleja, como la que encontramos en los Ensayos de Montaigne, producto no solo de una buena disposición natural, sino de la reflexión y la experiencia; una alegría que no ignora los abismos de la melancolía, sino que, precisamente por conocerlos, ha decidido afirmarse como tal. La Historia abreviada de la literatura portátil es un libro esencialmente jovial, lúdico, festivo, al igual que sus héroes, los shandys; sin embargo, esta jovialidad (o sea, el dominio de Júpiter) no deja de ser problemática, pues se ve a ratos empañada por Saturno, el planeta de la melancolía. El alma del shandy se debate constantemente entre esas dos influencias. En Suicidios ejemplares, en apariencia, la felicidad no pintaría demasiado, pero paradójicamente varios de sus aspirantes a suicidas lo son porque tienen una alta idea de la misma, porque saben que la vida no puede colmar sus aspiraciones y que solo en el suicidio es posible lograr la realización total. Incluso en la desesperación, sobre todo en la desesperación, es preciso conservar el sentido del humor y reír. En “Las noches del iris negro”, uno de los mejores cuentos del volumen, se perfila una idea de felicidad muy cercana a la del estoicismo (no por nada el relato tiene un epígrafe de Séneca y uno de los personajes principales se llama Catón), no como un estado de exaltación o entusiasmo, sino como una suave tranquilidad del ánimo: “la velada fue inolvidable y también muy alegre, porque la serenidad… no está precisamente reñida con la alegría” (p. 98). Séneca, al que con frecuencia juzgamos como más severo de lo probablemente fue en realidad, no habría podido estar más de acuerdo: “el auténtico sabio está rebosante de gozo, jovial, tranquilo… fruto de la sabiduría es un gozo siempre igual. Tal es el alma del sabio cual el cielo que está sobre la luna: allí reina siempre la serenidad” (Epístolas a Lucilio, VI, 59). /// Este ideal estoico lo encontraremos más elaborado en obras posteriores como Exploradores del abismo (a raíz, sobre todo, del colapso físico ocurrido en 2006): “mis constantes vitales de esta mañana son el sol que saluda los despertares, el descubrimiento del placer de ser cortés, la revelación algo tardía de que todo es excepcional, el despliegue de gentileza en el trato a las personas, la impresión de vivir en plena tempestad de calma, la satisfacción de haber perdido unos kilos, la gestión de la herencia literaria del antiguo ocupante de mi cuerpo, el abordaje suave de una lógica espartana de trabajo, la creencia de que los gordos son los demás, la utilización de la ironía templada como rasgo de elegancia, de tímida felicidad, en definitiva” (pp. 16-17). La alegría frenética de la época shandy (que reaparecerá, aligerada, en Aire de Dylan) ha dado paso una más moderada, aleccionada brutalmente por la fragilidad del cuerpo, pero que no renuncia a sí misma, que se aferra a la felicidad, pese a todo. /// R. L. Stevenson, escritor alegre donde los haya y predilecto de Vila-Matas, escribió en el ensayo “Aes triplex”, síntesis de su ética: “el valor y la inteligencia son las cualidades de más valía para la educación de un buen hombre; la primera parte de la inteligencia es reconocer nuestro precario estado en la vida, y la primera parte del valor es no amedrentarse en absoluto por ello”. Stevenson no opinaba en abstracto. Su vida, que consistió en una larga batalla con la tuberculosis, pudo justificadamente haber hecho de él un Kafka; sin embargo, renunció a la facilidad del pesimismo y tomó un partido decidido por la alegría. Vila-Matas, en Dietario voluble, sostiene una convicción parecida: “no nos engañemos. Se enfriará este mundo, una estrella entre las estrellas y, por otra parte, una de las más pequeñas del universo, es decir, una gota brillante en el terciopelo azul. Se enfriará este mundo un día y se deslizará en la ciega tiniebla del infinito –ni como una bola de nieve, ni como una nube muerta–, como una nuez vacía. Creo que debemos tener en cuenta esto y amar al mundo en todo momento, amarlo tan conscientemente que podamos al final cada uno de nosotros decir: he vivido” (pp. 40-41). La lección de Stevenson y Vila-Matas es a fin de cuentas la misma: es preciso (e inevitable) tomar conciencia lúcida de nuestra fragilidad y la fundamental insignificancia, no digamos de nuestra existencia personal, sino del mundo, pero, una vez hecho esto, tener aplomo y entregarnos a la vida con toda la fuerza y el gozo de que seamos capaces.PABLO SOL MORA (¿Qué es el diccionario Vila-Matas?)

_____________________________________

leiter 8

EL ESTILO DE LA FELICIDAD

 Y, además, se trata de una felicidad que no termina entre sus páginas

Publicado en Voces de la familia | Comentarios desactivados en FELICIDAD (Una entrada del Diccionario Vila-Matas)

MÁSCARA (Una entrada del Diccionario Vila-Matas)

leiter

“Los comediantes llamados a escena, para no dejar ver el rubor de su frente, se ponen máscaras. Como ellos, al momento de subir a este teatro del mundo donde hasta ahora no había sido sino espectador, avanzo enmascarado”, o sea, larvatus prodeo. Las palabras son del joven Descartes, que las adoptaría como divisa, y manifiestan su intención de conducirse con cautela y secreto en el camino que se había trazado luego de sus famosos sueños del 10 de noviembre de 1619: la búsqueda personal de la verdad mediante el uso la razón. La reafirmaría en el Discurso del método, donde se define a sí mismo como un hombre que avanza “solo y en la oscuridad”. ///  El larvatus prodeo cartesiano aparece aquí y allá, de manera explícita o encubierta, en la obra de Vila-Matas y se ha convertido en una especie de clave. En Dietario voluble, a propósito del uso de la cita, el autor sostiene: “escribimos siempre después de otros, y quizás por eso tantas veces perseguí –con citas literarias distorsionadas o inventadas que ayudaban a crear sentidos diferentes– una imagen mía hecha con rasgos ajenos, y quizá por eso tantas veces fragmenté el antiguo texto de la cultura, y diseminé sus rasgos haciéndolos irreconocibles, del mismo modo en que se maquilla una mercadería robada. Así fui abriéndome camino, así fui avanzando. Para andar por ahí nada tranquiliza tanto como una máscara” (p. 228). ///  Ahora bien, el ocultamiento tras la máscara es ambiguo. La máscara esconde la superficie, pero puede revelar lo profundo. Como bien sabía Wilde, nada garantiza mejor la verdad que una máscara; cubierto el propio rostro, sustituido por otro, artificial, podemos empezar, entonces sí, a ser nosotros mismos. Y, sin embargo, hay una forma aún más sutil y radical de enmascararse: ser otro bajo la apariencia de uno mismo. En El viajero más lento se habla de un sospechoso amigo del autor que, angustiado por la identidad y resuelto a “convertirse en otro o dejar de ser” (p. 66), opta por la forma más inesperada de la alteridad: ser él mismo. Será, en efecto, otro dentro de sí, bajo el mismo nombre y la misma cara; los demás, superficialmente, podrán juzgarlo idéntico, pero él se sabe ya otro. En el fondo, no hay mejor máscara que el propio rostro ni pseudónimo o heterónimo más eficaz que el propio nombre. Lo sabía el enmascarado por definición: “nadie me ha conocido bajo la máscara de la igualdad, ni ha sabido nunca qué era una máscara, porque nadie sabía que en este mundo hay enmascarados. Nadie ha supuesto que a mi lado estuviese siempre otro que, al final, era yo. Me creyeron siempre idéntico a mí” (Fernando Pessoa, Libro del desasosiego). (¿QUÉ ES EL DICCIONARIO VILA-MATAS?)

Publicado en Voces de la familia | Comentarios desactivados en MÁSCARA (Una entrada del Diccionario Vila-Matas)

Errata Naturae publica un libro sobre MAD MEN

mad-men-women

Escriben en MAD MEN o la frágil belleza de los sueños en Madison Avenue :  Matthew Weiner, Enrique Vila-Matas, Jorge Carrión, Raquel Crisóstomo, Enric Ros, etc.).

Publicado en Voces de la familia | Comentarios desactivados en Errata Naturae publica un libro sobre MAD MEN

MIEDO AL SILENCIO (Comentario al epílogo [La pregunta de Florencia] de la nueva edición de BARTLEBY Y COMPAÑÍA

denise levertov

ELISA RODRIGUEZ COURT. ¿Te da miedo el silencio? -le preguntó a bocajarro Emmanuel Carrère a Enrique Vila-Matas en un encuentro casual. Los dos estaban en Florencia y coincidieron en un café. La pregunta del escritor francés se convierte en hilo conductor del epílogo de Vila-Matas en la reciente reedición de su libro Bartleby y compañía. (sigue leyendo)

Publicado en Firmas | Comentarios desactivados en MIEDO AL SILENCIO (Comentario al epílogo [La pregunta de Florencia] de la nueva edición de BARTLEBY Y COMPAÑÍA

EL SÓTANO DE SCHULZ

bruno schulz

 El personaje central de En la cabeza de Bruno Schulz —relato de Maxim Biller recién publicado por Minúscula— es un hombre “pequeño, delgado y serio” que en la Drogóbich de 1938, al fondo de una callejuela, ve pasar corriendo a un brutal insecto negro. Todos conocemos al monstruo. Oscuro y prehistórico, no tiembla cuando asesina, sigue ahí, nunca se fue. En cuanto al pequeño hombre delgado y serio, se trata, en efecto, de Bruno Schulz, hijo de un tendero judío de Drogóbich —entonces ciudad polaca, hoy ucraniana— y autor de la fascinante Las tiendas de canela fina:un tipo diminuto y atemorizado, modesto y dulce, pero al parecer también cruel, de una severidad oculta en el fondo de su mirada infantil; un tipo que dibujaba muy bien y escribía aún mejor (seguir leyendo)

Publicado en Café Perec | Comentarios desactivados en EL SÓTANO DE SCHULZ

¿QUÉ ES EL DICCIONARIO VILA-MATAS?

dicc v-m

[Una propuesta de PABLO SOL MORA en Letras Libres] Un universo único: un universo portátil de shandys, bartlebys, suicidas, solteros, espías y femmes fatales; de capitales lo mismo en París y Barcelona que en Praga y Veracruz; de máscaras y ventrílocuos; de viajes y viajeros lentos; de citas y conferencias; de ficción y crítica; de fiesta y tedio; de vida y literatura. El Diccionario Vila-Matas pretende ser, ante todo, un homenaje a una obra, un tributo que nace de la admiración y el entusiasmo razonados de la crítica. Busca ofrecer al lector, al que apenas se interna en el mundo vilamatiano o al familiarizado con sus caminos, un mapa, una guía o, mejor aún, un compañero de viaje. De “Abismo” a “www.enriquevilamatas.com” es un itinerario personal y hedonista a lo largo de una obra leída y releída con pasión… (entra en el diccionario)

Publicado en Firmas, Voces de la familia | Comentarios desactivados en ¿QUÉ ES EL DICCIONARIO VILA-MATAS?
A %d blogueros les gusta esto: