SOBRE LAS PRESENTACIONES DE LIBROS.

15587192599867001419517785299072                    Empezó siendo una moda y ha terminado por convertirse en una terrible plaga. Hablo de las presentaciones de libros en público. Muchos escritores están dejando de escribir para poder dedicarse a preparar las presentaciones de libros de sus amigos. Por otra parte, como cada día hay más escritores -nunca como ahora había tenido tanto prestigio social la profesión-, puede perfectamente afirmarse que casi todo el mundo anda buscando presentador de su libro. Medio país busca al otro medio para que le presenten el libro. Y es tal la locura que ya nadie parece preguntarse si realmente es posible presentar un libro.Hasta el más impresentable de los libros tiene presentador. Y la plaga se extiende cada día con mayor fiereza. A veces están tan ocupados todos los escritores preparando las presentaciones de los libros de sus amigos que no ha habido más remedio que recurrir a monjas, toreros, actrices o futbolistas para que oficiaran la ceremonia de la confusión que se esconde detrás de cualquier presentación de un libro. Naturalmente, esto ha provocado que muchas monjas, toreros, actrices o futbolistas apenas dispongan de tiempo para dedicarse a su verdadero oficio. Además -como si no fuera ya todo demasiado disparatado- hay futbolistas que escriben libros y buscan actrices que se los presenten, y hay actrices que buscan monjas…

En fin, una verdadera locura. Y un dato muy alarmante: se presentan tantos libros que empieza a faltar público. Y aunque parezca una perogrullada, está claro que sin público ningún libro puede ser presentado en público. Y ahí viene otro de los problemas, pues hay tanta gente que actualmente escribe libros que cada vez son menos los que están dispuestos a ser público en las presentaciones. Esto está produciendo un fenómeno nuevo -todavía incipiente, pero claramente peligroso si no se ataja a tiempo- de consecuencias imprevisibles, pues últimamente es fácil observar cierto malestar entre los que ejercen de público en las presentaciones. Ese malestar se hace evidente de dos maneras distintas. 1. Cuando se abre el turno de preguntas, todo el mundo pone cara de fastidio y, en medio de un clima general de brazos cruzados y protesta silenciosa, nadie pregunta nada. 2. Agresividad creciente del público.

A esto quería llegar: a la agresividad que se va abriendo paso entre el público malhumorado de las presentaciones de libros. Hasta ahora -que yo sepa- preguntar siempre fue desear saber una cosa. Sin embargo, últimamente las preguntas que siguen a la presentación de un libro no son en modo alguno la exposición de una carencia, sino la aserción de una plenitud. Con el pretexto de preguntar, se monta una agresión al autor o al presentador del libro; entonces preguntar toma de nuevo su sentido policiaco. Sin embargo, aquel que es interrogado debe aparentar responder al pie de la letra a la pregunta, no a su intención. Si con cierto tono preguntan: “¿Para qué sirve su libro?”, significando con ello que el libro no sirve para nada, el interpelado debe aparentar que responde ingenuamente: “Mi libro sirve para tal cosa o para tal otra”.

Hace poco, presencié un caso masivo de agresividad por parte del público, hasta el punto de que el presentador (que como todos los presentadores había dicho que el libro era muy bueno, imprescindible) acabó preguntando al público preguntón: “¿De dónde procede el hecho de que ustedes me ataquen?”. Ya sólo faltó que el público le contestara: “Porque ya no tenemos tiempo para ir a las presentaciones”.

Augusto Monterroso, por ejemplo, no se ha salvado, a su paso por Barcelona, de la creciente fiereza del público. Supo resolver con su habitual humor la incomodidad de las preguntas.Cuando un señor le dijo “¿Sabe usted decir no?”, Monterroso contestó: “No”.

En Valencia, presenté el libro de un joven novelista minimalista catalán, autor de un breve texto sin excesivas pretensiones. Alguien del público tomó la palabra para decirle: “Esta última semana me he leído el Ulises de Joyce, la Recherche de Proust, todo Faulkner y Kafka. Y la verdad, al lado de estos libros, el suyo deja mucho que desear…”.

En fin, hay un nerviosismo general que creo yo que merece ser meditado.

* (Este artículo apareció en El País en la edición impresa del Sábado, 18 de diciembre de 1999)

Publicado en Recuperación de textos | Comentarios desactivados en SOBRE LAS PRESENTACIONES DE LIBROS.

LA DECLARACIÓN DE UNA AUSENCIA [‘Sujeto elíptico’, de Cristian Crusat]

cuentas-bereber-plata-filigrana

cuentas-bereber-plata-filigrana

En cambio, el Quijote se halla abarrotado de biombos. Creo que debería explicar esto: cuando afirmo que en el Quijote observo biombos en cada capítulo, quiero decir que Cervantes provoca una sutil división dentro del espacio mental del lector. Como recuerda Enrique Vila-Matas, el biombo –magnífico invento– permite dividir en dos espacios una sola habitación, invitándonos a diferenciar en ella dos áreas, las cuales son completamente artificiales. Aquí, por supuesto, la habitación es nuestra imaginación. ¿Y cuál es el principal hallazgo del biombo? Que oculta que hay un solo espacio. Nos hace creer que a un lado del biombo está la realidad y, al otro, la ficción. De un lado, los libros de caballerías; del otro, la rústica realidad manchega. Sin embargo, detrás de cada lado del biombo, como decía Tanizaki, la luz cae como suspendida del techo, espesando los contornos de la realidad, estilizando los de la ficción. Pues sucede que ambos lados del biombo forman parte de la misma habitación y de un mismo espacio. Cuando retiramos ese particular tabique japonés, las sombras inseparables de la realidad y de la ficción permanecen allí, engarzadas como los pétalos de un crisantemo, amalgamadas: trabándose, diluyéndose y confundiéndose sobre las paredes de papel de nuestra imaginación. Unidas”

(Cristian Crusat, Sujeto elíptico)

Publicado en Ensayos narrativos, Firmas | Comentarios desactivados en LA DECLARACIÓN DE UNA AUSENCIA [‘Sujeto elíptico’, de Cristian Crusat]

Enrique Juncosa (La Vanguardia): Ante ‘Possessed by Memory’, de Harold Bloom.

“El concepto de canon de Harold Bloom se asemeja
a la intertextualidad
en la novelística de Enrique Vila-Matas”  (&&)

ECM3rfYXoAArg_N

Publicado en Firmas | Comentarios desactivados en Enrique Juncosa (La Vanguardia): Ante ‘Possessed by Memory’, de Harold Bloom.

DEL CUADERNO DE TRABAJO de ‘ESTA BRUMA INSENSATA’.

Dempseys_20181010

En cualquier momento puedo estar escribiendo. En cuanto al proceso de trabajo, lo que puedo decir de la novela que estoy ahora haciendo es que no paro de corregir. El otro día me acordé de una frase de mi admirado Monterroso: “Yo no escribo, solo corrijo”. Y sí. Estoy escribiendo un libro y estos días abordé el décimo capítulo, que calculé que tendría unas mil palabras. Eso me animó a escribirlo mucho más que si hubiera pensado que tendría que tener, por ejemplo, cinco mil. En ese décimo capítulo tenía que describir un viaje en coche de Cadaqués a Barcelona. Conducía un viejo pintor de paredes de Cadaqués y un mal pintor de marinas; y de copiloto llevaba al narrador del libro, que pronto sentía que avanzaban muy poco en la carretera a pesar de que ya llevaban una hora de viaje. También le parecía que el mundo no estaba acabado de hacer y que quizás estaban en el infierno, porque se movían como si estuvieran en la eternidad. Hice un primer borrador de casi mil palabras. Lo imprimí y taché unas trescientas. Quité toda la grasa y las cosas que no eran necesarias. Y volví a redactar todo el capítulo. A medida que lo redactaba surgían nuevos elementos. Ayer me di cuenta de que tal vez había escrito que el mundo “no estaba acabado de hacer” quizás porque mi novela, a diferencia de otras que había escrito, se demoraba más de la cuenta y no estaba nunca acabada de hacer. ¿Me he vuelto más exigente conmigo mismo con los años? Seguro. En fin: hay pocas certezas en este oficio. Y una de las pocas es que sin dominar el duro arte de corregir no hay nunca un buen escritor.

Publicado en Recuerdos | Comentarios desactivados en DEL CUADERNO DE TRABAJO de ‘ESTA BRUMA INSENSATA’.

HISTORIA DE LAS PRIMERAS FRASES [café perec, abril 2016]

NY-2008-2                              Cuando yo era joven y muy vulnerable, Héctor Bianciotti me dio un consejo en el que no he dejado de pensar desde entonces. “Siempre que vayas a empezar un artículo”, me dijo, “recuerda que la primera frase es esencial, ha de incitar al lector a seguir leyendo”

Eso fue todo lo que dijo y que no he olvidado. Bianciotti tenía una página de crítica literaria en Le Nouvel Observateur y, dado que sus opiniones eran muy leídas, deduje que el gancho de sus primeras frases debía de funcionar muy bien, algo que comprobé cuando espié con asiduidad sus artículos. Pero lo que hoy más recuerdo es la página contigua a la de Bianciotti, donde otro critico abría a veces sus textos con una sentencia inicial que provocaba que muchos le siguieran leyendo, sólo por ver si retiraría al final su severa declaración de principios.

“La primera frase: he aquí al enemigo”, escribió Bernard Quiriny en la primera línea de su divertido libro L´angoisse de la première phrase, publicado hace 15 años en París, en días en los que algunos amigos se empeñaron en señalarme que muchas primeras frases de libros famosos eran flojas y sin embargo habían captado la atención de millones de lectores. Ponían como ejemplo En busca del tiempo perdido: “Durante mucho tiempo, me acosté temprano”. Con una frase así, decían, no se va muy lejos, máximo a la cama. También ponían de ejemplo Doble vida, de Gottfried Benn. “Hemos entrado en la era de la genealogía”, decía la primera frase de Benn, que parecía más bien la última. O me citaban Molloy, de Beckett: “Estoy en el cuarto de mi madre”.

Yo contraatacaba y explicaba que, puestos a elegir un inicio, mi preferido era el de Cyril Connolly en La tumba inquieta: “Cuantos más libros leemos, antes nos damos cuenta de que la verdadera misión de un escritor es crear una obra maestra, y que ninguna otra tarea tiene la menor importancia”. Sé de más de uno que, ante este impecable comienzo, siguió leyendo por ver si Connolly había conseguido que su propio libro fuera una obra maestra.

Hoy esa gran apertura de La tumba inquieta  no podría en internet servir de gran “cebo”, porque todo ha cambiado y actualmente es el título del artículo –el titular si se trata de una noticia– y no la primera frase lo que importa. Existe una miserable pugna por ver quién coloca el título o titular más tramposo, aquel que nos hará pinchar hueso. Y lo que parece más alarmante: se pulsan masivamente titulares estúpidos en detrimento de otros que no son vistosos, pero que informan, por ejemplo, de que ese mismo día, tras la detección directa de ondas gravitacionales, una nueva astronomía acaba de nacer. No es poca cosa esa noticia, pero aun así los nuevos lectores prefieren el hueso bobo y sensacionalista de otras. Último gran éxito viral: “Un feto saluda a su madre desde el útero”. Los nuevos lectores pulsan el título tramposo y, una vez ya dentro, ni siquiera reparan en que la pobre primera frase, antaño tan esencial, hoy es sólo pura hierba muerta en el inicio de un páramo. ¿Ya no leemos?

Publicado en Café Perec | Comentarios desactivados en HISTORIA DE LAS PRIMERAS FRASES [café perec, abril 2016]

Annie McDermott (Times Literary Supplement): ‘Esta bruma insensata’, de Enrique Vila-Matas.

Hopper                 Fragmentos de la reseña de Anne McDermott sobre Mac´s Problem y Esta bruma insensata en TLS:

“Esta es la quinta esencia del territorio Vila-Matas: enfrentarnos a paisajes caleidoscópicos hechos de literatura, donde las voces, las historias y las frases se reflejan infinitamente, repetidas y modificadas, citadas y archivadas, sin fin ni principio a la vista”

“Los pasajes que describen el aislamiento y dolor de Simon Schneider después de la reciente muerte de su padre son algunos de los más líricos y bellos que  V-M ha escrito nunca. Mientras Simon camina por la costa, siente la presencia de la ausencia de su padre. Se pregunta si su padre no estará estancado todavía en una de esas mañanas que siguen a la muerte; estancado en la bruma del amanecer de uno de esos días que de algún modo también se dan en la Tierra y que nacen cargados de borrosas siluetas en el horizonte…

Ambas novelas (Mac’s Problem y Esta bruma insensata) muestran a Enrique Vila-Matas en la cima de su gran juego literario, pero en Esta bruma insensata especialmente se aventura en un rico y nuevo territorio, gratificante.

 la reseña completa

20190806_195900~2-1

Publicado en Bibliografía | Comentarios desactivados en Annie McDermott (Times Literary Supplement): ‘Esta bruma insensata’, de Enrique Vila-Matas.

TODO ES LITERATURA (“Esta bruma insensata”, comentada por Iñaki Urdanibia)

820862-600-338 Los libros de Enrique Vila-Matas son como matrioskas que conteniéndose unas a otras, nos descubren pagos literarios y artísticos inesperados. Ahora nos presenta en su Esta bruma insensata a un protagonista cazacitas que se dedica a distribuirlas entre sus clientes escritores ( hasta se afirma, en un guiño humorístico tan propio del escritor, que se dice que surte al complejo y misterioso Thomas Pynchon), Simon Schneider recopila citas que necesitan sus clientes para adornar sus textos del mismo modo que se dedica a realizar traducciones previas que más tarde serán firmadas por traductores estrellas. Él se considera un hokusai, expendedor de citas; la solidez de su dedicación obsesiva iba acompañada hasta de una tarjeta en la que constaba bajo su nombre: proveedor de citas literarias, y hasta rizando el rizo añadía a mano: « Experto en la anticipación de frases y desde luego de traducciones: veterano traductor previo».

Quiso la casualidad que el primero en acudir a donde él en busca de ayuda fuera el Gran Bos, Rainer Bos, autor de algunas obras de éxito ( cinco novelas veloces de éxito ), que había cambiado de nombre, dejando de lado sus apellidos Schneider Reus, que coincidían con el de su hermano Simon Schneider que era el suministrador de citas y consejos estilísticos y estructurales. Si en la Ciudad Condal quien devendría escritor de éxito en Nueva York había pasado inadvertido por la flojera de sus novelas, al otro lado del charco se convirtió en un escritor de éxito, de culto, que era combinado con su cerrado secretismo: huía de la farándula del mundillo literario, evitando a la prensa y no dejándose ver por ahí, lo que elevaba la estima hacia los libros de un escritor oculto…La relación de asesoramiento , que Simon dudaba de haberla iniciado, resbalaba en la medida en que el facilitar al escritor de éxito citas ( para su novela más lograda nada menos que treinta y cinco)sentía que mientras el otro crecía, él, el verdadero artífice de las novelas presentadas por su hermano, iba quedando no sólo en el anonimato, sino que sentía que entraba en un imparable proceso de empequeñecimiento; a esto ha de sumarse que Rainer Bos le tratase de manera despectiva en sus misivas, llamándole asesor, subalterno, subordinado, der Gehülfe ( ayudante, en alemán), chupatintas, botarate, teórico críptico, y…hasta esclavo.

Además de vislumbrar, al leer las novelas, la presencia de su mano y de sus atendidos consejos, lo cual le inquietaba provocándole los dolores propios de las piedras en el zapato, por lo general le gustaban las novelas de su hermano, ya que en ellas se daban cambios repentinos de temas serios a frívolos, lo que hacía la lectura ligera, garantizando el éxito de tales libros que, en opinión de algunos, no hacía sino reflejar la marcha del mundo, respondiendo al modo de dibujar impresionista propio de un Monet; se da, por otra parte, un elogio de cierto distanciamiento que es el que facilita, según se expresa, la capacidad de aprehender el mundo en su autenticidad y posibilidad de ser narrado en su carácter fragmentario ( «amaba sobre todo a los escritores que, a partir del momento en que la literatura quedó establecida como un fin en sí misma – sin Dios, sin justificación externa, sin ideología que la sustentara, como un campo autónomo: una posición que empezó a forjarse con Flaubert y sobre todo con Mallarmé, e incluso antes de ellos- supieron asimilar sin problema su condición de impostores » . Los problemas surgen cuando la capacidad de absorber, parece sufrir serios problemas de encasquillamiento lo que hace que algunas citas queden incompletas, incertidumbre en fecha significativa: el 27 de octubre de 2017, siendo este alargado lapsus un caso aparte que le va a dejar bloqueado y sumergido en una búsqueda permanente de una cita sobre el infinito, y…empujado por esta búsqueda partirá del retiro en una casa desconchada de los acantilados de Cadaqués, en el caserón destartalado del Cap de Creus y y su ubicación- precisamente en aplicación de un singular estado de ubicuidad- en Portugal ( rememorando un viaje de juventud), el negro se devana los sesos en busca del final de la incompleta frase que se le resiste…del mismo modo que Rainer se planteaba en alguna de sus obras las dudas de si seguir escribiendo o dejar de hacerlo; y es cuando el suelo firme parece tambalearse cuando la creatividad ha de sortear la sequía y las dificultades para seguir adelante: o cesar o explorar nuevas vías. Las derivas entre los recuerdos de los tiempos pasados de la tía Victoria ( sin obviar la relación vertical impuesta por el Padre Schneider), y otros devaneos que se entrecruzan en los borrosos límites entre ficción y realidad, van desarrollando esta historia que se entreteje con varias otras, entre las que también hay cabida para los tiempos de declaración de la República catalana del parlament, su carácter ambiguo, virtual etc., y la aplicación al caso del dicho de Marx de que la historia se repite como tragedia y como farsa…y el escritor solo con su soledad y su sequía y hasta con tentaciones de deshacerse de toda creación anterior por la senda intentada más de una vez por el atormentado Blas de Otero; « yo deseaba sostener, con mi individualidad desesperada, una lucha contra la soterrada propaganda continua de los partidos, siempre en campaña electoral» [ a fuer de sincero diré que a pesar de la declarada indiferencia y distanciamiento del tema, puede verse por sus expresiones- tejamenajes, separatistas…- una posición definida , cada cual es cada cual, y es de perogrullo que la opinión de cada cual es la opinión de cada cual, con respecto a la cuestión catalana ¿ o española?]. Dos visiones enfrentadas del quehacer literario ( rebelión versus reacción): la creación ad infinitum, en una entrega a la labor sin límite y una tendencia a mantenerse en el anonimato, y la busca de la fama plegándose al negocio mercantil con todas las imposiciones del beneficio y las estrategias que ello supone, aunque con tentaciones a desaparecer. El encuentro en Barcelona, Rainer había acudido en compañía de su mujer , ¿ e inspiradora y ayudante?, Dorothy (el otro hermano buscaba a su esfumada Siboney; contatando, Simon, un asombroso paralelo, de algunas situaciones vividas con ella, con un cuento irlandés de Tóibí) dejará expuestas con nitidez las dos valoraciones de lo literario, aunque con titubeos y hasta con apariencias de cambios de papeles y valoraciones entre Rainer y Simon, y viceversa…« una oscilación entre dos conciencias : la que desea tener fe en la escritura y la que preferiría inclinarse por el desprecio y la radical renuncia – escribía un crítico con respecto a la obra de Rainer, para añadir que – se debate siempre en esta disyuntiva: ahora sí, ahora no, estoy dentro y estoy fuera, al mismo tiempo: sigo, no sigo ».

La habilidad narradora de Enrique Vila-Matas se desliza con una voz ventrílocua que son muchas voces ya que la inspiración y los préstamos, forman parte de cualquier narrador que se precie, ya que de la nada, nada surge en la página en blanco; y si el otro, Bernardo Atxaga dedicaba unas lúcidas páginas de elogio al plagio en su Obabakoak, el catalán nos entrega unos encendidos elogios del arte de la cita – con referencias explícitas a Georges Perec y Vladimir Nabokov- como uno de los componentes esenciales, sino el principal, de la creatividad literaria.

En la prosa de esta novela el escritor da muestras de su capacidad aglutinadora como si de un crisol se tratase, por el que se filtran distintas voces de escritores, en una dirección guiada por ciertas ansias pessoanas, visitando en este caso los problemas de la creatividad, del misterio de algunos escritores ( el modelo de los Pynchon o Salinger, y el grafitero Bansky planean por las paginas), y de los negros , anónimos, utilizados por algunas editoriales y por algunos escritores que se benefician del buen hacer de algunos éstos que trabajan en la sombra para que sus obras sean firmadas por la marca de autores consagrados, y la fama, el éxito, son otros de los temas que inundan las páginas. Una vez más como en él es hábito, Enrique Vila-Matas continua manteniendo en su quehacer, ese híbrido entre novela y ensayo ( evitaré nombrar la inevitable vena meta-literaria ), con un centro de gravedad sustentado en una sólida y fluida capacidad narrativa que conduce al lector a aprender sintiendo un ineludible deleite en la travesía …perlada con el característico y fino sentido del humor con que, por los bordes del delirio, avanzan las historias, que provocarán sonrisas cómplices a no ser que el lector tenga problemas gestuales o esté atacdo por alguna forma de seriedad de oficio … historias y cavilaciones que se dirigen por caminos que no llevan a ninguna parte, caminos del monte ( holzwege, de los que hablase Martin Heidegger), pero que visitan muchos, y conducen a espacios abiertos y claros ( a los claros del bosque se refería María Zambrano), que nos develan coloridos paisajes de la literatura, que van y vienen a/de lugares en los que nunca se ha estado, según diría Samuel Beckett. Buscando la vida y la claridad tras « esta bruma insensata en la que se agitan las sombras, ¿ cómo podría esclarecerlas?» ( Raymond Queneau).

Todo ello puede llevarnos a concluir que si la frase hecha afirma que tout le reste c´est litératture, en el caso de Vila-Matas no es aplicable tal dicho ya que su mundo, todo, es la escritura, la literatura… Enrique Vila-Matas, el oficio de vivir como escritura, como visita impenitente a los laberintos de lo literario…el viajero más lento guiado por el arte de no acabar nada, lo que para sus lectores, entre los que me incluyo, es una suerte y una esperanza, y que habrá más.

Publicado en Bibliografía | Comentarios desactivados en TODO ES LITERATURA (“Esta bruma insensata”, comentada por Iñaki Urdanibia)

LA BRUMA INSENSATA SOBRE A CORUÑA, por Luís Pousa.

foto de Elisa Rodriguez Court.

foto de Elisa Rodriguez Court.

LA NECESARIA IDEA DE ESCRIBIR para PERTENECER.

“Ahora pienso que todos los libros, no sólo los míos sino todos los libros en general son acerca de pertenecer; todos hablan de alguna clase de arraigo. Sobre querer o no querer ser parte de algo, de lo que sea. Una familia, un país, un grupo de rock, el coro de la iglesia, lo que sea” (Alejandro Zambra)

EL TEXTO DE LUÍS POUSA SOBRE LA BRUMA INSENSATA EN A CORUÑA.

Como en todos sus libros, en la última novela de Enrique Vila-Matas hay varios momentos gloriosos, eso que Joyce o Rimbaud -o los dos, ya no me acuerdo, y no me voy a levantar a mirar en la biblioteca y, por supuesto, no pienso guglear a la caza de James y Arthur en Internet- definieron como epifanías o iluminaciones. Asistimos a una de estas epifanías cuando (…)

Publicado en Bibliografía | Comentarios desactivados en LA BRUMA INSENSATA SOBRE A CORUÑA, por Luís Pousa.

UN LIBRO AL QUE VUELVO

vera y nabkovEs Es como si existiera en mi gabinete de estudio una ronda secreta de libros que me visitan con periódica regularidad y cuando menos lo espero. Viendo las anotaciones de los últimos años en mi diario, observo que, entre esos libros que cada cuatro o cinco años vuelvo a revisar sin que haya una explicación coherente que lo justifique (salvo que recibo la llamada en el fondo del inconsciente), se encuentra muy especialmente La educación sentimental, ese libro de Flaubert  que siempre me ha parecido una de las grandes obras de la historia de la literatura. Naturalmente, hay libros de este autor que son más llamativos (Madame Bovary sin duda, y en un plano menor el genial Bouvard y Pecuchet), pero el que más me aporta en cada relectura es La educación sentimental, tal vez porque es un descomunal ejercicio deliberado de modestia narrativa, un tipo de libro escrito conscientemente para no brillar y escrito, además, tratando de autodominar siempre cualquier destello de ingenio: una novela creada muy especialmente para tratar de profundizar en la grisura de ciertos colores grises de la vida y de paso  advertir a los jóvenes de ciertos peligros de los que hoy en día, por cierto, ya nadie les advierte.

No está de más saber que, cuando en 1869 Flaubert publicó la novela, ésta no fue inmediatamente apreciada por el público  ni por muchos de sus colegas escritores a los que Flaubert, que ya era entonces muy valorado por su Madame Bovary, les había enviado un ejemplar dedicado. Más bien el libro sembró el estupor y, a los ojos de la gran mayoría, fue visto como una obra mucho menos brillante que Madame Bovary  y Salammbô. Se tardaría casi un siglo en apreciar los caminos que abrió esta novela que, como todas las suyas, fue pacientemente elaborada  lejos del mundanal ruido y de toda precipitación y con un sentido muy elevado de la práctica del escepticismo y  del deber literario. “Cuando se escribe bien, se tiene en contra a dos enemigos: primero, el público, porque el estilo le fuerza a pensar. Y segundo, el gobierno, porque se siente en nosotros una fuerza, y al poder no le agrada otro poder”, le escribió Flaubert a Maupassant.

Sería George Sand la primera en darse cuenta de los caminos que abría  esta obra en la que Flaubert no quiso solamente describir la historia de un amor fracasado, sino el humilde drama de  todo hombre que al avanzar por la vida se ve obligado a doblegar sus sueños a la realidad cotidiana. Los jóvenes de toda Francia no se sintieron identificados con la muerte de las ilusiones juveniles y, como el propio Flaubert comentó, decían de él: “¿Por qué ese hombre tan bueno, tan amable, tan alegre, tan sencillo, tan simpático quiere desilusionarnos de la vida?”. La incomprensión de su novela, sin embargo, radicalizó al escritor que decidió rebelarse y no hacer nunca más la menor concesión a los lectores: “¿Por qué forzarse? Por el contrario, estoy totalmente decidido a escribir, de ahora en adelante, para mi placer personal y sin ninguna coacción. ¡Pase lo que pase!”

El hecho es que se tardó en ver la grandeza del libro, ya que su filosofía pesimista estaba expresada –a diferencia del colorido y de los golpes de efecto de Madame Bovary–  en tonos mustios, morosos, rayando en lo monótono. En esta novela el matiz lo era todo, los acontecimientos se encadenaban con una lentitud calculada, la finura psicológica sustituía a la brillantez de sus anteriores obras. Los gestos, las palabras de los seres ficticios parecían tan auténticos como los de los verdaderos personajes reales de la época. La historia del fracaso de toda una generación ligada a los hechos revolucionarios de 1848 estaba reflejada con un realismo extremado, duro, inaudito en aquel momento y que en la historia de la literatura desembocaría en Beckett y en Sebald. Cuando leo que se escriben historias sobre el fracaso de los ideales de una generación o de otra, siempre recuerdo que La educación sentimental ya narraba el desamparo de nuestras ambiciones con ejemplar diligencia. Curiosamente, no era el realismo exactamente lo que le interesaba a Flaubert (a pesar de eso se le sigue situando en el realismo), sino la verdad.  La dura y pura verdad. Kafka sería, años después, su mejor discípulo. Y ahora la historia de la recepción crítica de la trilogía de Coetzee sobre Jesús guarda un claro parecido con lo que le ocurriera a Flaubert con la grisura de ciertos colores grises de aquella vida narrada en La educación sentimental, libro que tanto desilusionó a unos y a otros en aquellos días.

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en UN LIBRO AL QUE VUELVO

ESTA BRUMA INSENSATA, según Pedro Jorge Romero

maxresdefaultNo No todos los críticos han captado -sin duda porque no la han leído- desde dónde puede haber sido escrita ESTA BRUMA INSENSATA.  Pedro Jorge Romero sí ha leído el libro en profundidad

Romero, Pedro Jorge. Gran novela espectral. youtube.com/pjorge. 29 julio 2019.

 
Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en ESTA BRUMA INSENSATA, según Pedro Jorge Romero

Hermann Melville, visto por Borges.

 Hay escritores cuya obra no se parece a lo que sabemos de su destino; tal no es el caso de Hermann Melville, que padeció rigores y soledades que serían la arcilla de los símbolos de shauptgebaeude_nacht_us alegorías. Nació en New York en 1819. Vástago de una gran familia venida a menos, de severa tradición calvinista, perdió a su padre a los trece años. A los diecinueve emprendió la primera de sus largas navegaciones; fue como marinero a Liverpool. En 1841 se alistó en una ballenera que zarpó de Nantucket. El capitán era muy duro con su gente; Melville desertó en una de las islas del Pacífico. Los isleños, que eran caníbales, lo acogieron Cien días y cien noches pasaron y lo rescató una nave australiana. A bordo de esa nave, Melville capitaneó un motín. Hacia 1845 volvería a New York.

Typee, su primer libro, data de 1846. En 1851 publicó la novela Moby Dick, que pasó casi inadvertida. La crítica la descubriría hacia 1920. Ahora es famosa; la ballena blanca y Ahab tienen su lugar en esa heterogénea mitología que es la memoria de los hombres. Abunda en frases misteriosamente felices: “El predicador, de rodillas, rezó con tanta devoción que parecía un hombre arrodillado y rezando en el fondo del mar” La noción de que el blanco puede ser un color terrible ya estaba en Poe. También las sombras de Carlyle y de Shakespeare andan por ese volumen. Melville tenía, como Coleridge, el hábito de la desesperación. Moby Dick es, de hecho, una pesadilla. El amor a la Biblia lo induciría a emprender el último de sus viajes. En 1855 anduvo por tierras de Egipto y de Palestina. Nathaniel Hawthorne fue su amigo. Murió, casi olvidado, en New York, en 1891.

Bartleby, que data de 1856, prefigura a Franz Kafka. Su desconcertante protagonista es un hombre oscuro que se niega tenazmente a la acción. El autor no lo explica, pero nuestra imaginación lo acepta inmediatamente y no sin mucha lástima En realidad son dos los protagonistas: el obstinado Blartleby y el narrador que se resigna a su obstinación y acaba por encariñarse con él.

Billy Budd puede resumirse como la historia de un conflicto entre la justicia y la ley, pero ese resumen es harto menos importante que el carácter del héroe, que ha dado muerte a un hombre y que no comprende hasta el fin por qué lo juzgan y condenan.

Benito Cereno sigue suscitando polémicas. Hay quien lo juzga la obra maestra de Melville y una de las obras maestras de la literatura. Hay quien lo considera un error o una serie de errores. Hay quien ha sugerido que Herman Melville se propuso la escritura de un texto deliberadamente inexplicable que fuera un símbolo cabal de este mundo, también inexplicable.

Publicado en Ensayos narrativos | Comentarios desactivados en Hermann Melville, visto por Borges.

Piglia and Vila-Matas, by Anthony.

train

Anthony @timesflow  / London timesflowstemmed.com : 

Writers like Piglia and Vila-Matas—both books, The Diaries of Emilio Renzi and Mac & His Problem are brilliant—highlight this absurdity. In both cases, thought itself is given a fictional characteristic and placed into a character (or series of characters). In this way the history of fiction can be represented as a progression that represents the idea of the Other. Both books express the Other by means of varied signs that mark distinct ruptures in the idea of writing and the nature of fiction.

(Piglia y Vila-Matas, dos autores brillantes que marcan distintas rupturas en la idea de la escritura y la naturaleza de la ficción)

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en Piglia and Vila-Matas, by Anthony.

Dar continuidad a la sorpresa [Café Perec]

Había leído los primeros siete breves fragmentos de Noches insomnes, de Elizabeth Hardwick, cuando abordé el comienzo del fragmento octavo: “Los principios son siempre deliciosos; el umbral es el lugar en el que conviene detenerse, dijo Goethe”. Sorprendido, me detuve en seco (siga leyendo)

    Elizabeth Hardwick

Elizabeth Hardwick

Publicado en Café Perec | Comentarios desactivados en Dar continuidad a la sorpresa [Café Perec]

LA BANDA SONORA MÁS LITERARIA DEL VERANO

1562245561_187233_1562276466_album_normal domingo 21 julio 19. / reportaje de ABC.

ENRIQUE VILA-MATAS: La fiesta de los 50 años de la editorial Tusquets comenzó realmente cuando irrumpió la música en el jardín y sonó Stand By Me (cantada por Florence + The Machine) y regresó  para mí el verano de 1962 cuando Ben E. King la popularizó. Es una pieza musical que cambia siempre automáticamente mi estado de ánimo. El secreto de su éxito a lo largo de tantos años parece estar en que es un ostinato  (repetición constante de un fragmento musical) que hace reconocible  de inmediato la canción, siendo bien curioso que, pese a la repetición, no resulte aburrida en ningún momento; al contrario el ostinato le confiere al conjunto una unidad homogénea.

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en LA BANDA SONORA MÁS LITERARIA DEL VERANO

CARLOS FONSECA sobre ESTA BRUMA INSENSATA [Otra parte, Buenos Aires 2019]

Entre las múltiples anécdotas que se cuentan sobre los años que Wittgenstein pasó en Cambridge, siempre me ha atraído una en la que se narra la historia, tal vez verídica, tal vez falsa, de cómo el filósofo, célebremente huraño, debatía en una de las salas del Trinity College con un positivista del Círculo de Viena. Agotado por los monólogos del austriaco, el positivista le reprochó haber abandonado la noción de verdad.

“¿La verdad?” —preguntó furioso Wittgenstein, antes de tomar una tiza en mano. Apuntando a la tiza respondió: “Digamos que esta tiza es el lenguaje y que la verdad va hacia ti”. Casi no le dio tiempo al positivista a esquivar la tiza que en ese instante Wittgenstein arrojaba hacia él.

Hopper

He vuelto a recordar aquella simpática anécdota leyendo Esta bruma insensata, la última novela del inagotable Enrique Vila-Matas. Llegando hacia el final de la novela, en ese momento crucial en el que el protagonista finalmente se encuentra con su hermano Rainer Bros —una suerte de Thomas Pynchon catalán—, este le comenta que ha decidido escribir lo sucedido como una novela de no ficción. Contar, dice, la verdad y solo la verdad de lo sucedido aquel fin de semana, con los sucesos del 1º de Octubre como telón de fondo. La respuesta del protagonista, el recolector de citas Simon Schneider, es simplemente brillante: “[M]e parecía una imbecilidad, ya que para mí vivir era construir ficciones (…). Cualquier versión narrativa de una historia real era siempre una forma de ficción. Desde el momento en que se ordenaba el mundo con palabras, se modificaba la naturaleza del mundo”.

Esa respuesta, contundente y aguda, me hizo recordar el pedazo de tiza que —otorgándole el nombre de lenguaje— se dice Wittgenstein lanzó contra el pobre positivista de Viena. Y es que contra el pacto realista —“Contar la verdad y solo la verdad”— que determina gran parte de la producción literaria actual, Vila-Matas retoma en esta nueva novela la convicción de que la literatura trabaja bajo aquello que los físicos gustan llaman el efecto de refracción: la discrepancia de la realidad con respecto a sí misma producto de su paso por un medio, en este caso el lenguaje. La literatura trabaja ese espacio como espacio crítico y, por ende, como espacio político. Ante la avalancha de novelas que desesperadamente buscan ser contemporáneas narrando la realidad como si de un reality show se tratase, el logro de Esta bruma insensata recae en abogar por otra postura frente al presente: una postura desplazada, transversal, que —como sugería Wittgenstein con su tiza— honre la presencia del lenguaje en la construcción del mundo. Ante la ola de libros que confunden lo político con lo coyuntural (lógica insigne del mercado), la obra de Vila-Matas recuerda aquello que Nietzsche gritaba antes de caer rendido en Turín: que para ser realmente contemporáneo hay que ser intempestivo, ligeramente inactual. Es desde esa posición desplazada que nos provee el lenguaje, desde la cual se abre —a modo de paralaje— la distancia crítica que nos permite esbozar una discrepancia política frente al presente. Novela a novela, libro tras libro, la obra de Enrique Vila-Matas crece así como una fortaleza literaria resistente a las continuas cruzadas del ejército realista.

Enrique Vila-Matas, Esta bruma insensata, Seix Barral, 2019, 198 págs.

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en CARLOS FONSECA sobre ESTA BRUMA INSENSATA [Otra parte, Buenos Aires 2019]

EL HOMBRE QUE PUDO SER PYNCHON [Pedro Pujante en Revista de Letras]

Pedro Pujante acerca de ESTA BRUMA INSENSATA:

“Vila-Matas es uno de los autores que mejor logra reinventarse en cada uno de sus libros”

“Divertida, ingeniosa, esta novela es literatura en estado puro

Mark_Yankus_Photography

Publicado en Bibliografía | Comentarios desactivados en EL HOMBRE QUE PUDO SER PYNCHON [Pedro Pujante en Revista de Letras]

Inés Macpherson (Anika entre Libros) habla de ESTA BRUMA INSENSATA.

¿Qué es real? ¿Qué forma parte de nosotros y qué es lo que nos toca, nos impregna o nos nubla la vista? ¿Qué nos deja ver esta bruma insensata que no es tan externa como a veces creemos?

Esta bruma insensata

 Cuando uno abre un libro de Vila-Matas es consciente de que va a iniciar un viaje que, gracias a las primeras páginas, sabe dónde empieza, pero no donde acabará, porque el trayecto que propone siempre es único y peculiar. Su estilo es reconocible y también algunos de los elementos de su universo, como la figura de Pynchon o ese juego entre aquello que uno es y lo que finge ser, entre lo que se esconde y lo que uno representa ante los demás; sin embargo, al final, como lector siempre te encuentras ante un juego del que podrías querer conocer las reglas, pero que se disfruta más si uno se adentra a ciegas, dispuesto a disfrutar.

Cualquiera que se haya enfrentado alguna vez a un libro de Vila-Matas sabe que detrás hay un gran conocimiento de la literatura y la escritura, que la red de referencias existe y que no está allí porque sí. No resulta extraño, entonces, que el protagonista de “Esta bruma insensata” sea un tejedor de citas, un hombre capaz de crear a través de ellas. ¿Es una manera de decirnos que, al final, todo lo que leemos acaba formando parte de lo que creamos? Si la realidad física nos toca y nos afecta; si la manera en que vemos y escogemos no ver lo que ocurre a nuestro alrededor es una manera de leer no solo las palabras; si las frases que otros escriben nos empapan y traspasan el cerebro, ¿cómo saber lo que es propio y lo que no? ¿Cómo saber si somos auténticos o hemos ido desapareciendo vestidos de otro? ¿Cómo saber si lo que nosotros hemos escrito no ha acabado formando parte de un trozo de otra persona, de otra obra que ni siquiera conocemos?

Con toques de humor, el retrato que nos ofrece Vila-Matas en este libro es múltiple: vemos los hechos de un momento histórico concreto; leemos frases precisas de escritores con nombre y apellido; transitamos por paisajes reales como son Barcelona y el Cap de Creus… Pero todo eso es el marco, el lugar físico por el que se mueve el otro retrato, el de esa relación entre hermanos que juegan a aparecer y desaparecer, a ser contra el otro, a esgrimir argumentos sobre la creación, moviéndose a menudo entre el desprecio y la ausencia, entre la desaparición y la invisibilidad, cada uno de ellos a su manera.

Querer describir o acotar este libro es arrancarle una de sus virtudes, que es la posibilidad de dejarse llevar por la voz narrativa de Simon, que va y viene, se enreda en el presente y en sus pensamientos, en el pasado y los recuerdos de personas y situaciones que forman un puzle extraño y a la vez completamente lógico. Y es que, al fin y al cabo, no somos tan ordenados como nos gustaría ser, ni tan auténticos o inamovibles. ¿Qué es real? ¿Qué forma parte de nosotros y qué es lo que nos toca, nos impregna o nos nubla la vista? ¿Qué nos deja ver esta bruma insensata que no es tan externa como a veces creemos?

Publicado en Bibliografía | Comentarios desactivados en Inés Macpherson (Anika entre Libros) habla de ESTA BRUMA INSENSATA.

MONÓLOGO DE LA FRONTERA DE COREA [Café Perec]

D_Sb3JpWkAAjgMW¿Y no será esto lo que explique por qué Trump nos pareció el otro día un perfecto beodo cuando, en supuesto “diálogo” con Kim Jong-un, dio un repentino saltito en la frontera, un brinco bobo, y cayó en Corea del Norte?

Aquella cabriola oriental, desconectada del dictador Kim, ratificó mi impresión de que ya pasaron a la historia los tiempos en los que todavía percibíamos un poco al “otro”. Porque ahora no sabemos ni verle, ni como amigo, ni como infierno, ni siquiera como enigma, ni como dictador. (sigue leyendo)

Publicado en Café Perec | Comentarios desactivados en MONÓLOGO DE LA FRONTERA DE COREA [Café Perec]

ANNIE MC DERMOTT SOBRE DOS LIBROS DE VILA-MATAS EN TIMES LITERARY SUPLEMENT

1GL-TLS-Generic-001-1-605x770

REPEAT PERFOMANCE / The echo chambers of Enrique Vila-Matas

Reseña de Annie McDermott in TLS (TIMES LITERARY SUPPLEMENT) sobre “mac and his problem” y sobre “esta bruma insensata”

Repeat performance

The echo chambers of Enrique Vila-Matas

The Uruguayan writer Mario Levrero describes dashing off a short story one day and then, on finishing it, realizing it doesn’t belong to him. “This isn’t mine, it can’t be mine”, he says, and begins phoning around all his friends who have even a tangential relationship to literature to ask if they remember writing it or telling him about it. No one does, but Levrero remains convinced the story isn’t his. He then destroys the manuscript.

Simon Schneider, the protagonist of Enrique Vila-Matas’s latest novel, Esta bruma insensata (This Senseless Haze), has the opposite problem. What causes him “genuine horror”, he says, is discovering that something he has written belongs to him alone. Schneider is a collector of other people’s words, driven by his “absolute necessity to absorb, to gather up all the phrases in the world” (my translation) and to store them in his archive. He works as…

15637187020702944779694733240077

Publicado en Ensayos narrativos | Comentarios desactivados en ANNIE MC DERMOTT SOBRE DOS LIBROS DE VILA-MATAS EN TIMES LITERARY SUPLEMENT

Manuel Vicent: LA VIDA ES SOLO UNA FRASE

01.Fin de curso[texto de Manuel Vicent publicado en El País. Cultura. 6 de julio 2019] : Al explicar (Vila-Matas) cualquier teoría literaria, sabes que después de unos segundos es capaz de afirmar lo contrario con la misma sonrisa irónica.

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en Manuel Vicent: LA VIDA ES SOLO UNA FRASE

Dejar en cueros a la crítica más académica [1]

jueves 27. Vila-Matas y León de Aranoa en conversación en Barcelona.

jueves 27. Vila-Matas y León de Aranoa en conversación en Barcelona.

“Manifestaciones de la literatura más contemporánea, que ponen en jaque los conceptos tradicionales de los estudios literarios y de la propia práctica literaria…” (De la entrevista de Anna María Iglesia a TUA BLESA)

“Sobre la intertextualidad, el caso del barcelonés Ignacio Prat (1945-1982) es el más extremo de todos. Las intrigas venecianas o el síndrome Myslowitz-Braunschweig es un texto que está hecho de dos mitades: la primera es una reproducción fiel y exacta de una parte de un texto de José María Blanco White; la segunda es una reproducción de una de las anotaciones que realizaba Walter Benjamin sobre sus experiencias tomando hachís. La obra de Prat, en la que el lector no se da cuenta que pasa de un texto de un autor a otro texto de otro, es muy interesante. Podríamos definirla como una escritura sin escritura, o como una escritura con una doble escritura sistemática, ya que todo el texto es de otros. El caso de Panero es también curioso; alguno de los poemas de sus últimos libros simplemente reproduce un poema suyo anterior. A veces la única variante reside en una anotación de Panero que advierte que se trata de la reproducción de un poema ya escrito, pero no siempre incorpora estas notas. Lo que tenemos entonces con Panero es a un autor que vuelve sobre sí mismo, que vuelve a escribir su obra. Un autor que se relee y se reescribe. Estas paradojas, este escribir sin escribir, representadas por Prat, Panero y otros, como por ejemplo Francisco Ferrer Lerín, me fascinan. Veo en ellas lo literario en su sentido más puro”

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en Dejar en cueros a la crítica más académica [1]

EL MOMENTO JULIO RAMÓN RIBEYRO

Jesús Badenes, Enrique Vila-Matas, Elena Ramírez y Fernando León de Aranoa, ayer en la Virreina, de Barcelona

Jesús Badenes, Enrique Vila-Matas, Elena Ramírez y Fernando León de Aranoa, ayer en la Virreina, de Barcelona

Vivimos un momento Julio Ramón Ribeyro y no lo sabemos. Sus personajes se encuadran en la clase media y baja, pero son marginales, alejados de la oficialidad, en una lacerante polarización, hoy turbocapitalista, todos en una olla urbana que hace tiempo que desbordó. “Se le lee demasiado poco”, lamentaba el librero Lluís Morral, de Laie, durante el tradicional cierre de curso literario que organizó la tarde del jueves en Barcelona Seix Barral, al que ha puesto banda y medalla editando tres libros señeros del escritor peruano: las memorias de La tentación del fracaso; sus 93 cuentos reunidos en La palabra del mundo y las inclasificables, como él, Prosas apátridas.

Publicado en Sin categoría | Comentarios desactivados en EL MOMENTO JULIO RAMÓN RIBEYRO

VOLVER A LEERLO [Café Perec]

Hotel Riviera en Rapallo (Italia), donde transcurre la acción de 'Un gato bajo la lluvia', de Hemingway)

Hotel Riviera en Rapallo (Italia), donde transcurre la acción de ‘Un gato bajo la lluvia’, de Hemingway)

VOLVER A LEERLO.

En extrañas circunstancias perdí Tema libre, de Alejandro Zambra, por lo que al llegar a Madrid, a la Feria, tuve que hacerme con otro ejemplar del libro en la caseta de Méndez. Por la noche, en el hotel, revisando lo que días antes ya había leído con atención en aquellas páginas, me detuve de nuevo en el párrafo en el que Zambra dice que un profesor nunca debiera darles a sus estudiantes libros que entendiera del todo y que más bien sería mejor que sintiera la necesidad de compartir con ellos los libros que, pareciéndole fascinantes, no acabara de comprender. Y añadía: “Esto es clave, pienso yo: lo que nos importa de un libro está asociado a la sensación de que hay algo que no entendemos del todo. La felicidad de la lectura está asociada a la posibilidad de la relectura” (SIGUE LEYENDO)

Publicado en Café Perec | Comentarios desactivados en VOLVER A LEERLO [Café Perec]

HILOS EN LAS CIUDADES [Italo Calvino]

peso-hilos-300x140En Ersilia, para establecer las relaciones que rigen la vida de la ciudad, los habitantes tienden hilos entre los ángulos de las casas, blancos o negros o grises o blanquinegros, según indiquen las relaciones de parentesco, intercambio, autoridad, representación. Cuando los hilos son tantos que ya no se puede pasar por en medio, los habitantes se marchan: las casas se desmontan; quedan sólo los hilos y los soportes de los hilos.

Desde la ladera de un monte, acampados con sus enseres, los prófugos de Ersilia miran la maraña de los hilos tendidos y los palos que se levantan en la llanura. Y aquello es todavía la ciudad de Ersilia, y ellos no son nada.

Vuelven a edificar Ersilia en otra parte. Tejen con los hilos una figura similar que quisieran más complicada y al mismo tiempo más regular que la otra. Después la abandonan y se trasladan aún más lejos de sus casas.

Viajando así por el territorio de Ersilia encuentras las ruinas de las ciudades abandonadas, sin los muros que no duran, sin los huesos de los muertos que el viento hace rodar: telarañas de relaciones intrincadas que buscan una forma.

Publicado en Ensayos narrativos | Comentarios desactivados en HILOS EN LAS CIUDADES [Italo Calvino]

FERIA LIBRE [Café Perec]

GB. England. Cornwall. St Ives. 2017.

GB. England. Cornwall. St Ives. 2017.

En realidad –dije respondiendo a su pregunta–, me fascina el género indefinido, por ejemplo, de Tema libre, de Alejandro Zambra. Un libro pensado para las tardes distintas del futuro, dije, un libro que no sería extraño que estuviera pasando inadvertido en medio del bullicio de la Feria. Y expliqué que Tema libre era un conjunto de contenidos varios –conferencias, ficciones, ensayos– que, como ya advertía el título, se disparaban en múltiples direcciones.

Ahora pienso que la fórmula de Zambra –poseedora paradójicamente de una curiosa unidad que le otorga la voz propia de su autor– puede aplicarse a cualquier texto que aspire  a pertenecer a ese género indefinido, ambiguo, que en su momento, si no ando equivocado, refundó el gran Monterroso al publicar Movimiento perpetuo (+)

Publicado en Café Perec | Comentarios desactivados en FERIA LIBRE [Café Perec]