
Recientemente LIBROTEA (El País) publicó una selección de Vila-Matas de libros escritos por autores «bartlebys», es decir, que dejaron de escribir. El texto original enviado por Vila-Matas a LIBROTEA es el que aquí reproducimos íntegro.
ROBERTO BAZLEN. Informes de Lectura. (La Bestia equilátera)
Dice Calasso que el sabio deja siempre un rastro mínimo: anotaciones breves, ligeras, legibles en su totalidad como apuntes de una ciencia imaginaria. Es el caso del escritor de Trieste “Bobi” Bazlen, una leyenda bartleby.
PIERRE MINET. La derrota (Pepitas de Calabaza)
“Si no ayudamos a los Minet del mundo a ganar no nos quedan más que las bombas atómicas”, escribió Bazlen. Pierre Minet iba a ser el mejor poeta de su generación, pero dejó de escribir enseguida. Cerca de los 40 años lo contó en un libro sobrecogedor.
JUAN RULFO. El gallo de oro (RM) Del autor de Pedro Páramo este extraño texto, hasta no hace mucho inédito. El texto definitivo de esta obra ha sido establecido por la Fundación Juan Rulfo.
HART CRANE. El sol que reventó en el mar (Amargord). Poesía y prosa de quien dijo que sólo se podía escribir sobre la imposibilidad esencial de la literatura.
MARGUERITE DURAS. Escribir (Tusquets) Para dejar de escribir no es indispensable dejar de escribir, hay también un espíritu del bartlebysmo: “Escribir es también no hablar, callarse, gritar sin ruido”
CARLOS DIAZ DUFFO JR. Cuentos nerviosos (Universidad Veracruzana, rescate 13) (http://www.elem.mx/obra/datos/209291) . Este genial autor mexicano sólo compuso en el campo de la ficción narrativa (en 1901) este mínimo volumen de cuentos.
JOSEFINA VICENS El libro vacío (Fondo de Cultura Económica) En un solo volumen las dos única novelas de Vicens: El libro vacío (1958) y Los años falsos (1982) (https://www.lacentral.com/book/?id=9789681678951 )
ANTONIO TABUCCHI: Historia de una historia que no existe. Cuento incluido en Los volátiles del Beato Angélico [Anagrama 1997] en el que Tabucchi comenta la idea que le llega de pronto de dejar de escribir. Es su relato más inquietante.
PAUL VALÉRY. Alfabeto. Prólogo, traducción y notas de Javier Vela (Pretextos). Veinte años de introspección y meditación estuvo Valéry hasta que volvió a la poesía. Cuando regresó, escribió lo mejor de su obra. Alfabeto –nunca hasta ahora publicado en España- es una pieza magistral.
ALICE MUNRO. El amor de una mujer generosa (DeBolsillo Considerada un Chejov de nuestros días, la premio Nobel anunció hace tres años que dejaba de escribir. No se sabe si ha cumplido con lo prometido. Acaban de reeditar entre nosotros este extraordinario libro de relatos.

J.ALBACETE (LIBERTAD DIGITAL) el libro tiene todo el aire de ser una auténtica biblia (claro, en minúsculas), un conjunto de “textos sagrados” (con la sacralidad jocosa de un juego al borde del precipicio), aunque en todo caso, y esto hay que subrayarlo para no dar pie a ninguna confusión,
Este otoño hará 101 años que Kurt Tucholsky conoció a Mary Gerold en un pueblo de Curlandia (Letonia). En una de sus primeras cartas le pidió a la joven de dieciocho años comprensión para su ansiedad. “No debería considerar mi ritmo demasiado acelerado”, le escribió Tucholsky, nueve años mayor que ella. Tucholsky le habló de todo en los cientos de cartas que le escribió, pero hubo un tema al que dio vueltas con una obsesión casi maniaca: Tucholsky escribía sobre Tucholsky [
González, Francisco H. 
Como apartar una rama en la selva y encontrar, de repente, la ciudad futura. Así leemos la obra de José Balza, escritor imprescindible de la narrativa en español. No leerlo es perder. Y leerlo supone una experiencia plena: una fusión con algo misterioso, mejor. Algo que está ya aquí y también acabando de llegar, quizá durante décadas: una literatura que llena el presente y, de manera circular, los precipicios del tiempo. Desde entonces son numerosas las voces que lo reclaman como uno de los maestros de la narrativa en español de final de siglo XX y principios del XXI. Sus aforismos, agudas fulguraciones, y ensayos, que abundan en la excelencia de lo escondido, se recogen en volúmenes, por nombrar los más recientes, como Ensayos de humo (2013) o Play b (2017). Es difícil hallar desde Cortázar (quien celebró, por cierto, la escritura de Balza), un escritor que entregue a nuestro idioma tal diversidad de lenguaje, estructura e imaginación. En una entrevista del año 99, afirmó: “Me gusta que los personajes vivan de tal forma que provoquen la sensación en los lectores de que sólo la literatura (…) puede proponer una frontera nueva de la experiencia cotidiana en el ser humano”. Pocas experiencias literarias iguales a cruzarla.
En San Sebastian , en su efstival se persentará en septiembre un documental sobre la revista 
En El legado de Humboldt (Galaxia Gutenberg), hay un momento en el que Saul Bellow nos recuerda cómo Artaud invitó a los intelectuales más brillantes de París a una conferencia y, cuando los tuvo a todos reunidos, no leyó nada, se subió al escenario y se puso a gritarles como un animal salvaje; soltó gritos horrísonos mientras los intelectuales parisienses permanecían sentados considerando que en el fondo (
La revista TURIA abre SU número especial DE verano concediendo UN singular protagonismo a Enrique Vila-Matas y a Jaime Gil de Biedma, autores a los que se dedican
Cristina Peri Rossi (El Mundo): ‘LA HERMANA MENOR’ podría ser el sugestivo título de un relato de Cristina Fernández Cubas, pero no lo es: el libro, editado por Anagrama, escrito por Mariana Enríquez, tiene un subtítulo: Un retrato de Silvina Ocampo. En el Índex 35 literario, hace tiempo ya que la obra de esa autora va ganando puntos, subiendo, a pesar de estar rodeada de hombres prestigiosos, como su marido, Bioy Casares, o el íntimo amigo de su marido, Jorge L. Borges
Si en el siglo pasado se inventó el género de la reseña de libros inventados, en el nuestro se va consolidando el de las reseñas de libros descatalogados, un género que proviene de la necesidad que crea la actitud del mercado, cada vez más entregado a la convulsiva caza delirante de novedades. Y aunque es evidente que esas reseñas de descatalogados son, por lo general, desesperadas, algunas llegan a buen puerto, como acaba de ocurrir con la recuperación de Maupassant y el otro, un breve texto de 1934 de Alberto Savinio, fascinante ensayo-divagación que en 1983 tradujo entre nosotros Gabriela Sánchez-Ferlosio: un ensayo divertidísimo, sagaz, inmensamente irrespetuoso.
Página de
[Reseña de Marienbad elettrico —————-recién publicado en Milano. ]
…Pensaba que en las novelas por venir no sería necesario dejar la aldea y salir al campo abierto porque la acción se difuminaría en favor del pensamiento. Con una confianza ingenua en la evolución de la exigencia de los lectores del nuevo siglo, creía que en el indescifrable futuro la novela de formato decimonónico –que se había cobrado ya sus mejores piezas– iría cediendo su lugar a los ensayos narrativos, o a las narraciones ensayísticas, y quizás incluso cedería el paso a una prosa brumosa y compacta, estilo Sebald (es decir, muy en el modo en que Nietzsche hacía de la vida, literatura), o estilo Sergio Pitol, el de El mago de Viena, con ese tipo de prosa compacta en la que el autor disolvía las fronteras entre los géneros, haciendo que desaparecieran los índices y los textos consistieran en fragmentos unidos por una estructura de unidad perfecta; una prosa a cuerpo descubierto, la prosa del nuevo siglo… (
¿Qué nos sucede por tener literatura? [
La gran biografía de Joan Miro, de Josep Massot en Galaxia Gutenberg.
Kafka describió el nucleo del problema. (
BABELIA. MAYO 18. ¿Cómo no va a tener influencia el mayo del 68 en las artes y las letras si fue, entre otras cosas, la puesta en escena grandilocuente de una nueva clase, de la juventud ilustrada, de la clase artista?
Una noche de 1975, en compañía de una amiga, cenamos con Philippe Garrel en Barcelona, adonde había él acudido para presentar su film La cicatriz interior. Fue la única vez en mi vida que le he visto. Llegó vestido de riguroso negro, de los pies a la cabeza, y durante la cena me impresionó que tuviera tan fuerte conciencia de ser un artista. Ya en la madrugada, subimos a lo alto del Walden 7, donde allí el impresionado fue él. La hermosa vista nocturna que divisamos le hizo hablar de fracaso y suicidio, y sus palabras dejaron en mí una estela de profundo misterio. (
FRANCISCO H. GONZALEZ . Jarreaba en Santiago de Compostela y a la altura de la Plaza Cervantes, donde el escritor tiene un busto que parece para disfrute de gigantes, sin paraguas y a fin de evitar coger una buena chupa entré en la librería Couceiro. Enseguida captó mi atención en la isleta de novedades un libro de portada amarilla. Desconocía que Vila-Matas publicaba algo nuevo (acabó de imprimirse el 8 de marzo), y que lo hacía en Círculo de Tiza, editorial que hace poco me brindó un libro fantástico: