Sartre rechazó unos relatos de Marguerite Duras. La recibió en Les Temps Modernes, pero para decirle en un tono huraño: “No puedo publicarla. Escribe usted mal”. Y, por los mismos días de 1955, Simone de Beauvoir le decía al editor Gallimard: “Explícame a Duras, no entiendo nada”.(*sigue leyendo)
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Enlazando con la publicación del ensayo ‘Huellas movedizas’ de Moreno Villamediana, he aquí un texto de Mario Aznar Perez sobre El fiord, de Osvaldo Lamborghini. RESONANCIAS DE LA FICCIÓN.
“Me toca pensar que Bolaño es tan extranjero como otros. No hay que sentirse culpable: uno lee a Kafka en español y no piensa en la sintaxis inicial; es una forma previsible de la apropiación” 

Me voy a Gansbaai, voy a bañarme con el tiburón blanco dentro de una jaula.


J.ALBACETE (LIBERTAD DIGITAL) el libro tiene todo el aire de ser una auténtica biblia (claro, en minúsculas), un conjunto de “textos sagrados” (con la sacralidad jocosa de un juego al borde del precipicio), aunque en todo caso, y esto hay que subrayarlo para no dar pie a ninguna confusión,
Este otoño hará 101 años que Kurt Tucholsky conoció a Mary Gerold en un pueblo de Curlandia (Letonia). En una de sus primeras cartas le pidió a la joven de dieciocho años comprensión para su ansiedad. “No debería considerar mi ritmo demasiado acelerado”, le escribió Tucholsky, nueve años mayor que ella. Tucholsky le habló de todo en los cientos de cartas que le escribió, pero hubo un tema al que dio vueltas con una obsesión casi maniaca: Tucholsky escribía sobre Tucholsky [
González, Francisco H. 
Como apartar una rama en la selva y encontrar, de repente, la ciudad futura. Así leemos la obra de José Balza, escritor imprescindible de la narrativa en español. No leerlo es perder. Y leerlo supone una experiencia plena: una fusión con algo misterioso, mejor. Algo que está ya aquí y también acabando de llegar, quizá durante décadas: una literatura que llena el presente y, de manera circular, los precipicios del tiempo. Desde entonces son numerosas las voces que lo reclaman como uno de los maestros de la narrativa en español de final de siglo XX y principios del XXI. Sus aforismos, agudas fulguraciones, y ensayos, que abundan en la excelencia de lo escondido, se recogen en volúmenes, por nombrar los más recientes, como Ensayos de humo (2013) o Play b (2017). Es difícil hallar desde Cortázar (quien celebró, por cierto, la escritura de Balza), un escritor que entregue a nuestro idioma tal diversidad de lenguaje, estructura e imaginación. En una entrevista del año 99, afirmó: “Me gusta que los personajes vivan de tal forma que provoquen la sensación en los lectores de que sólo la literatura (…) puede proponer una frontera nueva de la experiencia cotidiana en el ser humano”. Pocas experiencias literarias iguales a cruzarla.
En San Sebastian , en su efstival se persentará en septiembre un documental sobre la revista 
En El legado de Humboldt (Galaxia Gutenberg), hay un momento en el que Saul Bellow nos recuerda cómo Artaud invitó a los intelectuales más brillantes de París a una conferencia y, cuando los tuvo a todos reunidos, no leyó nada, se subió al escenario y se puso a gritarles como un animal salvaje; soltó gritos horrísonos mientras los intelectuales parisienses permanecían sentados considerando que en el fondo (
La revista TURIA abre SU número especial DE verano concediendo UN singular protagonismo a Enrique Vila-Matas y a Jaime Gil de Biedma, autores a los que se dedican
Cristina Peri Rossi (El Mundo): ‘LA HERMANA MENOR’ podría ser el sugestivo título de un relato de Cristina Fernández Cubas, pero no lo es: el libro, editado por Anagrama, escrito por Mariana Enríquez, tiene un subtítulo: Un retrato de Silvina Ocampo. En el Índex 35 literario, hace tiempo ya que la obra de esa autora va ganando puntos, subiendo, a pesar de estar rodeada de hombres prestigiosos, como su marido, Bioy Casares, o el íntimo amigo de su marido, Jorge L. Borges
Si en el siglo pasado se inventó el género de la reseña de libros inventados, en el nuestro se va consolidando el de las reseñas de libros descatalogados, un género que proviene de la necesidad que crea la actitud del mercado, cada vez más entregado a la convulsiva caza delirante de novedades. Y aunque es evidente que esas reseñas de descatalogados son, por lo general, desesperadas, algunas llegan a buen puerto, como acaba de ocurrir con la recuperación de Maupassant y el otro, un breve texto de 1934 de Alberto Savinio, fascinante ensayo-divagación que en 1983 tradujo entre nosotros Gabriela Sánchez-Ferlosio: un ensayo divertidísimo, sagaz, inmensamente irrespetuoso.
Página de
[Reseña de Marienbad elettrico —————-recién publicado en Milano. ]
…Pensaba que en las novelas por venir no sería necesario dejar la aldea y salir al campo abierto porque la acción se difuminaría en favor del pensamiento. Con una confianza ingenua en la evolución de la exigencia de los lectores del nuevo siglo, creía que en el indescifrable futuro la novela de formato decimonónico –que se había cobrado ya sus mejores piezas– iría cediendo su lugar a los ensayos narrativos, o a las narraciones ensayísticas, y quizás incluso cedería el paso a una prosa brumosa y compacta, estilo Sebald (es decir, muy en el modo en que Nietzsche hacía de la vida, literatura), o estilo Sergio Pitol, el de El mago de Viena, con ese tipo de prosa compacta en la que el autor disolvía las fronteras entre los géneros, haciendo que desaparecieran los índices y los textos consistieran en fragmentos unidos por una estructura de unidad perfecta; una prosa a cuerpo descubierto, la prosa del nuevo siglo… (
¿Qué nos sucede por tener literatura? [