Con admirable agudeza, Felicidad Juste analiza mi escritura y llega al corazón de la misma, a la necesidad de ser otro siempre desde la literatura, al tiempo que detecta como frente a la inteligencia ciega que destruye conjuntos, aisla y no concibe lazos, se alza el principio de conjunción, la radical coherencia, que viene rigiendo una obra, que nunca fue una mera sucesión de libros, sino una totalidad. ENRIQUE VILA-MATAS
